La ocupación hotelera se ha situado este puente de Semana Santa en Cantabria en torno al 80% de media en el conjunto de la región, lo que supone un descenso de aproximadamente diez puntos porcentuales respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, cuando fueron cuatro jornadas festivas, una más que ahora.

Representantes del sector achacan esta caída al “mal tiempo” anunciado en la Comunidad Autónoma para estas fechas, que han coincidido en marzo, mientras que en 2017 fueron en abril.

Además, apuntan que ese descenso se ha traducido en unos menores ingresos en los establecimientos hosteleros, de entre un 25 ó 30% menos. Así lo han indicado el director de Cantur, Javier Carrión, y el presidente de los hosteleros, Ángel Cuevas, en declaraciones a diferentes medios radiofónicos, en las que ambos han coincidido que los mayores índices de ocupación estos días se han registrado en Santander y en Potes y la comarca lebaniega, que han siido las zonas “estrella” de esta Pascua en Cantabria.

También han señalado los dos a las “malas” previsiones meteorológicas, que anunciaban lluvia, aunque al final “no ha hecho tan mal”, como la principal causa del descenso de la ocupación y la consiguiente caída de los ingresos en el sector turístico y hostelero de la Comunidad Autónoma.