La 73 edición de la Vuelta Ciclista a España recalará una vez más en Cantabria el próximo 11 de septiembre con una contrarreloj de 32 kilómetros entre las localidades de Santillana del Mar y Torrelavega, pasando por Oreña, Toñanes, Cóbreces, Novales, Golbardo, Quijas, La Veguilla y Puente San Miguel para concluir en el Complejo Deportivo Óscar Freire.

Santillana del Mar se une así a la lista de municipios que han sido salida de etapa de la Vuelta a España a su paso por la Comunidad Autónoma, un total de 15 desde 1935. Desde entonces, Cantabria ha acogido 16 etapas íntegras, 74 metas y 73 salidas.

La etapa ha sido presentada este viernes en rueda de prensa por el consejero de Educación, Cultura y Deporte, Francisco Fernández Mañanes, la directora general de Deportes, Gloria Gómez, el director general de la Vuelta, Javier Guillén, y algunos alcaldes de las localidades por las que transcurre este recorrido “que pondrá a prueba a los mejores velocistas”, según han señalado.

Tanto el consejero de Deporte como los alcaldes de Santillana del Mar y Torrelavega, Isidoro Rábago y José Manuel Cruz Viadero, respectivamente, han señalado que la Vuelta a España es un “excelente vehículo de promoción” de los lugares por donde pasa.

Según los datos ofrecidos por los organizadores de la Vuelta, unos 190 países siguen las tres horas de transmisión de cada final de etapa por televisión.

“Pocos acontecimientos pueden presumir de estas cifras que tienen un valor incalculable en materia de promoción”, ha argumentado Mañanes, que también ha puesto en valor el retorno económico que supone acoger una etapa de La Vuelta, que mueve cerca de 3.000 personas que dan servicio y asisten a los 176 ciclistas de los 22 equipos que van a tomar parte en esta edición, según ha detallado.

En este sentido, el director general de la prueba ha insistido en este aspecto económico y ha resaltado que, sólo contando con este grupo de personas, el gasto diario en hostelería por etapa asciende a 250.000 euros, a lo que se añade el “gasto personal” que se realiza en cada ciudad y los beneficios que se generan.

En cuanto al trazado de la etapa de esta edición, ha afirmado que tras la alta montaña del año pasado, que tuvo su punto culminante en la subida a Los Machucos y Potes, “Cantabria necesitaba una etapa llana y rápida que, además, al celebrarse en la tercera semana de La Vuelta, será clave para la clasificación general”.

Cruz Viadero y Rábago han recalcado también la “enorme afición” por el ciclismo en la región y la Comarca del Besaya, que cuenta con una “gran cuna de ciclistas” como Óscar Freire y Vicente Trueba, por lo que han confiado en que los vecinos “saldrán a la calle” cuando pase la Vuelta.