La lectura dramatizada del ‘Don Juan Notorio’ que, por tercer año, llevará a cabo Hilo Producciones en la noche del 31 de octubre, víspera de Todos los Santos, se traslada en esta ocasión al Palacio de Festivales, donde se podrá disfrutar de esta versión erótica y canalla del ‘Tenorio’ al precio de seis euros.

La obra, dirigida a mayores de 18 años por su lenguaje sexual explícito, cuenta con la participación de once actores y siempre ha registrado una gran acogida del público, que en este caso disfrutará del espectáculo en el escenario de la Sala Argenta del Palacio, donde se ubicará una grada con capacidad para 200 personas, facilitando así la “cercanía teatral”.

La representación, que comenzará a las 22.00 horas, se ha presentado en rueda de prensa por la concejala de Cultura de Santander, Miriam Díaz, el coordinador artístico del Palacio de Festivales, Regino Mateo, y los responsables de Hilo Producciones, Sandro Cordero y Begoña García.

Cordero ha destacado el “salto cualitativo” de la obra este año al representarse en el Palacio de Festivales, lo que le permitirá dar “un salto” técnicamente a un texto que ha puesto en valor “si uno es capaz de centrarse” en él con los actores “poco vestidos”.

Y este texto “absolutamente pornográfico”, escrito en 1874, tres años después de la publicación de ‘Don Juan Tenorio’, “gusta” por su enfoque “gamberro”, porque “todo tenemos algo de golfos”. Pero además Cordero ha destacado el “doble valor” del ‘Notorio’ porque aúna literatura erótica “que ha existido desde siempre” –aunque en el siglo XIX hubo “un aluvión” de la misma en España– con la parodia.

Por su parte, García ha reivindicado el “muy interesante” formato de la lectura dramatizada, que en este caso, por ejemplo, permite tener a once actores en el escenario, algo “muy difícil” que solo pueden hacer las grandes compañías, por lo que ha animado a “apoyar” este tipo de representaciones.

‘Don Juan Notorio. Burdel en cinco actos y 2000 escándalos’ fue escrito en 1874 por un tal Ambrosio de la Carabina, uno de tantos seudónimos humorísticos que predominaban en la literatura clandestina erótica de la época y que publicó Establecimiento Jodeográfico Ultramontano, nombre de la imprenta también inexistente.