Liberbank ha decidido simplificar su estructura, a través de la integración de funciones de varias direcciones generales, y creando una nueva Secretaría General con rango de dirección general.

El objetivo de esta iniciativa es, una vez concluido el proceso de fortalecimiento del capital y del saneamiento de activos improductivos inmobiliarios, reforzar el desarrollo comercial del banco y afrontar el proceso de transformación del negocio bancario.

El nuevo organigrama, aprobado por el consejo de administración el martes 12 de diciembre recoge, en primer lugar, la creación de la Dirección General de Negocio, que integra lo que hasta ahora eran tres direcciones generales: las de Estrategia Comercial, Banca Comercial y Banca de Empresas.

En segundo término, crea la Dirección General de Personas y Medios, que integra las que hasta ahora eran dos direcciones generales, las de Recursos Humanos y la de Medios, y la subdirección general de Organización y Transformación.

La Secretaría General, también de nuevo cuño, aglutina las funciones de las áreas de Comunicación, Asesoría Jurídica, Banking Analytics y Gabinete de Dirección y Relaciones Institucionales.

El organigrama, que fue comunicado hoy a la plantilla y entrará en vigor el 1 de enero de 2018, se completa con las direcciones generales ya existentes: Corporativa y de Finanzas, de Riesgos, de Intervención y Control de Gestión y el Area de Transformación Digital, todas ellas dependientes del consejero delegado, Manuel Menéndez, al igual que las nuevas de Personas y Medios, de Negocio y de Secretaría General.

La estructura se completa con las direcciones generales dependientes del presidente, Pedro Rivero: la de Auditoría Interna y la de Control Integral de Riesgos.

Liberbank cubrió a mediados de noviembre la ampliación de capital de 499 millones de euros que lanzó el 24 de octubre con una demanda 7,9 veces superior a la oferta. Previamente, el banco acordó el traspaso de una cartera de activos inmobiliarios con una deuda bruta contable agregada de unos 602 millones de euros a una sociedad participada por el propio Liberbank, Bain Capital y Oceanwood, uno de sus accionistas de referencia que cuenta con el 12,7% de su capital.

La operación forma parte del plan de Liberbank para recortar su exposición inmobiliaria, dentro de la que también se incluye la venta de Mihabitans a Haya Real Estate por 85 millones de euros.