Más de 4.500 personas han visitado la vigésimo sexta edición de Artesantander, que ha cerrado sus puertas tras cinco jornada en el Palacio de Exposiciones de la capital cántabra y lo ha hecho “con buen sabor de boca”, en palabras de su director, Juan González de Riancho.

Después de la edición conmemorativa del 25 aniversario del pasado 2016, el objetivo de la organización y sus responsables era dotar a la feria de nivel artístico y creativo tanto por contenido expositivo como por el plantel de galerías que se han dado cita desde el sábado 15, según ha informado Artesantander.

Juan Gonzalez de Riancho ha destacado que el esfuerzo organizativo del equipo de la feria, de las instituciones patrocinadoras y principalmente de las galerías y artistas presentes. “Ha merecido la pena”, ha dicho, opinión en la que coincide con galerías veteranas como Rafael Ortiz o noveles en la feria como Puxagallery.

La presencia de los dos stands institucionales, Cabildo de Lanzarote con la obra de Rigoberto Camacho comisariado por Adonay Bermúdez, y el Institut d’Estudis Baleàrics, con la muestra ‘La marca visible’ comisariada por la cántabra Mónica Álvarez Careaga; así como el espacio de Museo Redondo, Santander Music y las tres librerías y editoriales cántabras, Carmen Alonso Libros, Librería Gil, y Nocapaper Books&more, han complementado la oferta expositiva con una gran aceptación por parte de los visitantes.

Un año más, la cita con los participantes en el curso de ‘Comisariado y Coleccionismo en Arte Contemporáneo’, promovido de manera conjunta por el Instituto de Arte Contemporáneo y la Asociación de Coleccionistas Privados 9915 en el marco de la UIMP, que visitaron Artesantander 2017 como una de las actividades habituales de este curso en los últimos años.

En cuanto a las ventas conocidas durante estos días destacan piezas de Victoria Civera en el stand de Moisés Pérez de Albéniz; varias obras de Estefanía Martín de la galería asturiana Gema Llamazarnes; obras de Guillermo Oyagüez en la cántabra Estela Docal; Ruth Gómez de la galería bilbaína Espacio Marzana; Tim van den Oudenhoven, varios de sus solitarios espacios de la alemana Collectiva; o fotografías de Dionisio González de la galería marbellí de Yusto/Giner; composiciones atemporales de Pablo Maojo, de la galería madrileña Puxagallery; o la pieza principal de Xesús Vázquez, de la galería santanderina Siboney; varios Gonzalo Sicre, de la galería madrileña My Name*s Lolita Art, entre otras adquisiciones.