El cántabro Juan Postigo dejará este invierno el golf adaptado y se convertirá en el primer golfista a nivel mundial sin prótesis en llegar a profesional. El joven, a quien le falta una pierna por un problema congénito, no cree que su minusvalía suponga una dificultad añadida para la práctica del golf. “Yo no sé lo que es jugar al golf con dos piernas”, ha enfatizado.

El año pasado, Postigo, de 21 años, se proclamó Campeón de Europa de Golf Adaptado, y terminó segundo en Sudáfrica el Nedbank South African Disabled Open. Además, ha sido tres veces consecutivas Campeón de España, la última también en 2016. En su palmarés, también hay un subcampeonato europeo por equipos y otro subcampeonato mundial.

En países como Japón o Sudáfrica, el cántabro es bastante conocido a nivel general, pero no así en España, donde su reconocimiento se ciñe más al mundo del golf.

El joven ha declarado que, sitúa en “octubre o noviembre” su salto al mundo profesional, ha confesado que este paso supone la concreción de “un sueño” y “un reto”.

“Lo primero supone un sueño, poder llegar a vivir de tu hobbie, de lo que siempre has querido. Y luego un reto, un reto diario de saber qué pasa. Objetivo realmente no tengo ninguno, como ganar ‘la chaqueta verde’ (en referencia al Masters de Augusta, en el que se entrega una chaqueta verde al campeón), o un ‘British’. Pero bueno, ir pasito a pasito para ver qué va pasando y cómo soy capaz de ir respondiendo a lo que me va saliendo”, ha enfatizado.

Aunque empezará compitiendo en ligas inferiores, el cántabro espera contar pronto alguna invitación para poder medirse con los grandes del golf, a los que tiene ninguna clase de miedo escénico. “Miedo ninguno, lo que vaya saliendo surgirá” ha apostillado Postigo, quien reconoce que, ahora mismo, “y siendo objetivos”, están a un nivel “superior” al suyo”.

Del mundo profesional, conoce a golfistas como Jon Rahm, con el que ha coincidido en alguna concentración del equipo nacional, y del que se alegra “mucho” de sus victorias, y a Javier Ballesteros, el hijo del mítico Severiano Ballesteros. El de Pedreña es uno de sus modelos de deportista a seguir, junto con el exportero del Real Madrid Iker Casillas.

Finalmente, el golfista cántabro ha recordado que fue su abuelo, que se acababa de jubilar, el que le enganchó a este deporte “hace más o menos unos nueve años”.