A menudo es a finales de año o a comienzos, como propósito de año nuevo, cuando nos planteamos contratar un nuevo seguro o renovar nuestra póliza. Sin embargo, muchas veces es en la época estival, así como a su fin, cuando más coberturas necesitamos y cuando más gasto tenemos debido a las vacaciones.

A menudo, en verano se descuida la salud dental, lo que provoca que al llegar septiembre las clínicas dentales se encuentren colapsadas por pacientes con problemas bucales de la índole más diversa. Es por ello que contratar un seguro dental familiar en verano es una buena manera de asegurar no solo la salud dental durante esta época, sino tras el regreso de las vacaciones, cuando nuestra cuenta bancaria ha mermado pero los problemas bucales no pueden esperar.

Lo cierto es que en verano se ven multiplicados los problemas bucales debido a los excesos en el consumo de dulces y bebidas carbonatadas, la dilatación temporal de la higiene tras las comidas, que a menudo se producen fuera de casa, etc. En el caso de los pequeños de la familia, además, se incrementan los riesgos de sufrir algún tipo de lesión dental provocada por caídas o golpes al ampliarse el tiempo de juego al aire libre. Esto hace que los seguros dentales familiares sean una forma óptima de garantizar la salud de toda la familia.

No obstante, es recomendable buscar un seguro dental con una red más o menos robusta de clínicas concertadas, ya que es importante que, si vamos a pasar periodos de tiempo fuera de nuestra ciudad en vacaciones, dispongamos de, al menos, una clínica dental cercana a la que podamos acudir con las condiciones que establece nuestro seguro dental. De otro modo, no nos aseguramos que si tenemos un incidente cuando estamos de vacaciones, podamos acudir a una clínica dental concertada y podamos beneficiarnos de las prestaciones de nuestro seguro contratado.

Y es que, aunque en ocasiones se tiene la percepción de que la contratación de un seguro dental, sea individual o familiar, es un gasto que sumar a nuestra cuenta bancaria, en realidad se trata de una inversión que nos asegura la posibilidad de recibir tratamientos dentales a un coste menor, lo que nos da una garantía en periodos postvacacionales, cuando, por norma general, el poder adquisitivo de las familias se ve reducido.