El amor no tiene fronteras, y en una sociedad multicultural como la nuestra, es común que se den matrimonios entre personas de distintas nacionalidades, culturas e idiomas. Pero no solo eso, sino que cada vez con más frecuencia los miembros de la pareja, aun teniendo el mismo origen, deciden compartir la celebración con otras culturas y casarse fuera de su país de origen. Es en estos casos en los que se requiere la traducción oficial de los documentos requeridos por el Registro Civil.

El certificado de matrimonio es el documento donde se deja constancia del estado civil de la persona, indicando el lugar, fecha y hora. En el caso de España, estos pueden ser ordinarios (en castellano), bilingües (castellano y lengua cooficial del Estado) o plurilingües (expedido en los idiomas de los países que firmaron el Convenio de Viena de 8 de septiembre de 1976).

Para celebrarse el matrimonio, además, es necesario aportar una serie de documentos como garantía de que las personas, independientemente de su nacionalidad, pueden contraer matrimonio.

¿Qué documentos deben tener traducción oficial?

  • Certificado literal de nacimiento.
  • Fe de vida, o, en caso de estar divorciado, certificado de matrimonio con anotación de divorcio.

Además de estos documentos, que han de ser traducidos por una agencia de traducción oficial y legalizados, se ha de aportar:

  • Certificado de empadronamiento relativo al domicilio de los dos últimos años.
  • Pasaporte o NIE en vigor.
  • Certificados del consulado del país de origen.
  • Capitulaciones matrimoniales o acuerdos prematrimoniales.

Estos documentos se han de aportar al Registro Civil y ¡a celebrar el amor!