Francisco Reynés, vicepresidente y consejero delegado de Abertis, ha abogado  por el respeto y la humildad como factores  fundamentales en  la globalización, elemento que se ha convertido en un gran reto de gestión de personas y de culturas.

Lo ha dicho ante medio centenar de directivos y estudiantes, en el marco de la presentación de la ponencia «¿Cómo se transmiten los valores personales a los valores de la empresa?», que ha tenido lugar en la sede de Abertis de Barcelona.

La globalización ha centrado parte del discurso del vicepresidente y consejero delegado de Abertis, que ha afirmado que «La globalización se refiere al contacto permanente con personas de diferentes culturas que pueden aportar valores distintos a las empresas», ha señalado Reynés, que ha definido esta realidad como una oportunidad para la integración de empresas que ofrece, en su opinión, una «rentabilidad global».

Ha señalado que la honradez, la transparencia y la integridad de los trabajadores como unos valores que «no son atribuibles a las empresas, sino a quienes forman parte de éstas» que, a su vez, ha dicho, «tienen la responsabilidad de transmitirlos a través de sus acciones».

Asimismo, Francisco Reynes ha apuntado que la transmisión de los valores de empresa debe ser «coherente» con la actividad que ésta desempeña, «independientemente de la regulación y de las exigencias del mercado» que, ha dicho, «no sirven de excusa para justificar ciertas decisiones empresariales, en las que muchas veces no hay lugar para la discusión».

Ha señalado, además, que la transmisión de valores de empresa es un proceso «lento y permeable» y que requiere, para consolidarse, el convencimiento total del grupo que, ha asegurado, debe perseguir la «ejemplaridad final», más allá de los beneficios.

Para mostrar y ejemplificar los valores de Abertis y de sus trabajadores, Francisco Reynés ha explicado que en Brasil morían cada año 55.000 personas en las autopistas hasta que la empresa invirtió dinero en mejorarlas y se redujo así la mortalidad en la carretera un 38%: «Aquí Abertis apostó por la seguridad y no pensó tanto en el gasto que todo eso conllevaría».

La humildad de las personas que viven y trabajan en España es para Reynés un valor que tiene la sociedad española y que pocas contienen: «Nosotros somos muy prudentes».

Finalmente, ha recordado al público asistente que invertir en la educación y en el progreso de los trabajadores es vital para mantener los valores de la empresa, y ha reclamado que en todas las decisiones empresariales se actúe con solidaridad y respeto.

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