El Palacete del Embarcadero acoge desde hoy jueves y hasta el 28 de febrero, la obra de Ignacio Carles-Tolra. El autor catalán  mostrará, a través de 23 cuadros y tres esculturas, el significado del «neuve invention», término acuñado por el artista Jean Dubuffet para englobar una serie de representantes del «Art Brut» que poseían características especiales.

Nacido en Barcelona el 15 de diciembre de 1928, Ignacio Carles-Tolrá se expatría en 1958, a la edad de 29 años, instalándose primero en Zurich donde descubre la obra de Jean Dubuffet, creador del término Art Brut, y luego en Stuttgart.   

Finalmente fija su residencia en Ginebra en 1960 donde encuentra un empleo en la Cruz Roja, movimiento humanitario con el que aún sigue colaborando activamente en Santander. Allí, en Ginebra, es donde empieza a pintar y a dibujar. 

Este catalán de nacimiento participará en 1967 con cuatro de sus dibujos en la exposición «El Arte Bruto» en el Museo de las Artes Decorativas de París, convirtiéndose, de esta manera, en miembro de la Compañía del Arte Bruto.

El 27 de enero de 1969 se encuentra por primera vez con Jean Dubuffet, de quién posee un centenar de cartas inéditas. Desde entonces ha participado en más de 40 exposiciones individuales y unas 90 exposiciones colectivas en lugares como Lausanne, París, Sao Paulo (bienal 1981), Connecticut, Chicago, Amsterdam, Tokio, Dublín, Kyoto, etc…

A lo largo de su vida, Dubuffet reunió una colección que, en 1951, contaba con unas 2000 obras; sin embargo, 20 años después un nuevo inventario dio como resultado 4000 piezas, la mayoría de las cuales no figuraban ya bajo el criterio del Art Brut.

Dubuffet consideró que no se adaptaban a los criterios de la colección y las emplazó en las colecciones anexas. Para ellas encontró un nombre en 1982. Las llamaría: neuve invention. Y es en este contexto, donde situó la obra de Ignacio Carles Tolrá

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