Casi 1.500 deportistas de la geografía española han participado este fin de semana, en Cabezón de la Sal, en ‘Los 10.000 del Soplao de Ciclismo en Carretera’.

Al igual que en anteriores ediciones, se dió a los participantes la posibilidad de elegir en el transcurso de la marcha entre tres distancias a cubrir en función de su capacidad física: Cicloturista (121 kilómetros, con la ascensión a la Cueva del Soplao y Collada de Carmona), Clásica (231 kilómetros, con la subida a la Cueva del Soplao y Collada de Carmona, a las que se añade el Puerto de Piedrasluengas, Collada de Ozalba y Collado de Hoz), la elegida tradicionalmente por la mayoría de los participantes; y Gran Fondo (354 kilómetros, con la subida a la Cueva del Soplao y Collada de Carmona, a las que se añade el Puerto de Piedrasluengas, Collada de Ozalba y Collado de Hoz, además de los altos de La Verga, Los Picones y San Glorio).

Por primera vez el recorrido de Los 10.000 del Soplao salió de territorio cántabro para adentrarse en Castilla y León, concretamente a las localidades palentinas de Cervera de Pisuerga, Vañes y Ventanilla, así como las leonesas de Siero de la Reina y Llanaves.

Después de varios años sin poner a disposición de los participantes la modalidad de Gran Fondo (en otras ediciones la marcha discurría por el Puerto de Palombera), la organización se ha decidido por una distancia sólo apta para los deportistas más resistentes que suponga un desafío diferente a cuantos se ofrecen en la región.

El hecho de que la marcha salga de Cantabria para adentrarse en dos provincias diferentes supone un importante desafío para los organizadores, puesto que exige una compleja coordinación con estamentos de Tráfico y diferentes administraciones autonómicas.

Por otra parte, desde hace varios años la organización de Los 10.000 del Soplao invita a los participantes y aficionados en general a la charla coloquio en el transcurso de la recogida de dorsales, con exciclistas profesionales que participan en la prueba, como Dori Ruano, Peio Ruiz Cabestany, Iñaki Gastón y Eduardo Chozas.

Durante el acto con los exciclistas profesionales, la organización hizo entrega por séptimo año consecutivo a la Fundación Vicente Ferrer de fondos para impulsar el proyecto ‘Una pedalada, una bicicleta’, para la compra de bicicletas a niñas de las castas más desfavorecidas de la región de Andhra Praesh (India). Hasta la fecha más de 600 niñas han podido continuar con su formación académica gracias a la iniciativa, optando así a la igualdad de oportunidades en su entorno.