La primavera es una de las épocas más agradables del año. Su llegada supone para muchos una gran alegría: los días se hacen más largos, se produce un ascenso significativo de las temperaturas y las calles se llenan de aromas y colores. Sin embargo, hay cosas de las que los seguros de hogar no nos pueden mantener a salvo, y una de ellas es el polen. Por ello, se trata también de la época del año más temida por los alérgicos.

No obstante, existen algunos consejos que pueden ser útiles para logar mantenernos a salvo del polen, al menos en nuestro hogar:

  • Es importante ventilar bien la casa, sin embargo, existen dos momentos puntuales a lo largo del día en los que la concentración de polen en el aire es menor, al mediodía y durante las primeras horas de la noche. No es necesario ventilar durante demasiado tiempo, con diez minutos es suficiente. El nivel de polen es más elevado durante los días más secos o con más viento. En este caso, es mejor mantener las ventanas cerradas.

  • Si habitualmente te gusta decorar tu casa con plantas no tienes porqué renunciar a ello si eres alérgico, algunas flores como los tulipanes, los jacintos, los narcisos o las rosas no liberan polen. En el exterior, jardines o terrazas, es recomendable optar por árboles y arbustos hembras, ya que tampoco producen polen.

  • La higiene es más importante que nunca, el polen se adhiere a la piel, al pelo o a la ropa. Su eliminación es tan sencilla como una simple ducha. Al llegar a casa, coloca los zapatos en la puerta, en la terraza o en alguna ventana, lo más aislado posible del interior. En los zapatos se transporta una gran cantidad de polen que acaba entrando en el hogar. Al igual que con el calzado, un buen consejo es no permanecer en casa con la misma ropa de la calle.

  • Si tienes mascotas debes prestar especial atención a su higiene. El polen se adhiere con facilidad al pelo de los perros y gatos, que acaban distribuyéndolo por toda la casa. Durante esta época del año, evita que tus mascotas accedan a las habitaciones y lávalas de forma más frecuente.

  • La limpieza en el hogar también es un aspecto fundamental, pasar la aspiradora cada día o evitar la acumulación de polvo dará lugar a un ambiente más limpio y agradable para los alérgicos. Es importante limpiar los filtros del aire acondicionado, limpiar los muebles con un paño húmedo o cambiar las sábanas y toallas de forma más frecuente.