El proyecto Life ‘Stop Cortadería’ arranca estos días con el objetivo de reducir, en los próximos cuatro años, hasta 2022, la presencia y distribución de la planta exótica invasora plumero de la Pampa (Cortaderia selloana) en toda la franja sur del Arco Atlántico (170.000 km2), incluyendo Cantabria, donde esta especie tiene presencia en más del 80 por ciento de sus municipios.

Según SEO/BirdLife, uno de los participantes en el proyecto, fue en Cantabria donde se localizó por primera vez en la Bahía de Santander en 1952, y en la actualidad está presente en 83 de los 102 municipios de la comunidad y está “ampliamente distribuido” por un tercio de su superficie.

De hecho, ‘Stop Cortadería’ es un proyecto que parte de Cantabria, “punto focal” de la expansión de esta herbácea exótica, pero que incluye las cuatro comunidades del norte de España, dos regiones en Francia y dos en Portugal.

SEO/BirdLife ha informado que el plumero o hierba de la Pampa se encuentra presente en más de la mitad de las provincias españolas, con especial incidencia en las regiones litorales del norte de España y del Mediterráneo, donde está desplazando de su hábitat a especies autóctonas y ocupando tanto áreas naturales como degradadas.

Dentro de Cantabria, las Marismas de Santoña –que según SEO/BirdLife es “el humedal más importante para las aves migratorias del Cantábrico”– es uno de los espacios que se librará de la presencia de la exótica, junto con su entorno más próximo. Además, se beneficiarán también los Parques Naturales de Liencres y Oyambre.

La iniciativa cuenta con seis socios formados por tres entidades cántabras dedicadas a la acción social y de personas con discapacidad, como son la Asociación Amica, Ampros y Serca; la propia SEO/BirdLife, que aporta el aval científico y técnico, y las entidades portuguesas Cámara Municipal de Vilanova de Gaia, municipio cercano a Oporto, e Instituto Politécnico de Coimbra.

El proyecto coordinará a todos los agentes implicados mediante una Estrategia Transnacional de Lucha contra el Plumero en el Arco Atlántico y un Grupo de Trabajo con entidades francesas, españolas y portuguesas que se enfrenten a la amenaza de manera conjunta.