El Ayuntamiento de Santander avanzará en la construcción de un nuevo aparcamiento con 120 plazas en el barrio de Cajo, después de que las asociaciones vecinales y las comunidades de propietarios de la zona hayan respaldado el diseño definitivo de la actuación. El proyecto permitirá recuperar una parcela de Adif actualmente en desuso y transformarla en un espacio que combinará estacionamiento, zonas verdes y áreas para la convivencia vecinal.

La propuesta definitiva es el resultado del proceso de participación abierto por el Consistorio desde la presentación del primer boceto a comienzos de año. Durante ese periodo se incorporaron aportaciones de los residentes, representados por las asociaciones de Sixto Obrador y Casas de Renfe, así como por responsables de las comunidades de propietarios del barrio.

Tras obtener el respaldo vecinal, el Ayuntamiento deberá completar ahora la redacción del proyecto constructivo. El documento tendrá que recibir posteriormente la aprobación de la Junta de Gobierno Local antes de que puedan licitarse y contratarse las obras. Por tanto, el aparcamiento de Cajo todavía no se encuentra en ejecución ni dispone de una fecha anunciada para su apertura.

Aparcamiento, zona verde y espacio para los vecinos

El estacionamiento contará con 120 plazas, de las que cuatro estarán reservadas para personas con movilidad reducida y cinco se destinarán a motocicletas. El acceso y la salida se realizarán desde la calle Eduardo García, correspondiente a la N-623, y se habilitará un recorrido peatonal para conectar el recinto con el resto del barrio.

La intervención irá más allá de la creación de plazas para vehículos. El diseño divide la parcela en tres grandes áreas. En primer lugar, el propio aparcamiento, una zona verde y un espacio estancial. El césped existente será mejorado y se instalarán cuatro elementos biosaludables, bancos y mesas de pícnic para facilitar su utilización por parte de los residentes.

El antiguo espacio ocupado por la bolera se convertirá en una plaza destinada al descanso y al encuentro vecinal. También se levantará una caseta para uso de los colectivos del barrio y se incorporarán nuevas infraestructuras de iluminación, drenaje e hidrantes, además de los servicios necesarios para garantizar el funcionamiento y la seguridad del recinto.

La actuación pretende responder a la falta de estacionamiento existente en Cajo y, al mismo tiempo, recuperar un terreno degradado. La parcela fue alquilada por el Ayuntamiento a Adif y el planteamiento inicial contemplaba algo más de un centenar de plazas, aunque el diseño final ha elevado la capacidad hasta las 120.

Mataleñas abre un estacionamiento renovado

El avance del proyecto de Cajo coincide con la apertura, el pasado 4 de agosto, del aparcamiento de Mataleñas, situado junto al campo municipal de golf. El recinto ha vuelto a recibir vehículos después de concluir las obras de adecuación y de completarse el periodo necesario para que se asentara el césped instalado en las plazas.

La intervención de Mataleñas ha supuesto una inversión de 1,1 millones de euros, de los que 800.000 proceden de fondos europeos, y ha permitido habilitar alrededor de 80 plazas. Los trabajos comenzaron en enero e incluyeron la mejora de calzadas y firmes, la renovación de la señalización y el refuerzo del alumbrado.

Las plazas se han construido con un sistema de pavimento permeable combinado con césped, una solución que busca reducir el impacto visual e integrar mejor el aparcamiento en el entorno natural. El diseño también incorporó cambios acordados con los vecinos de Cueto, como la adecuación del número de estacionamientos, la creación de zonas de estancia y una integración diferente de los futuros aseos.

Con la apertura de Mataleñas y el futuro proyecto de Cajo, Santander desarrolla dos actuaciones en fases diferentes: la primera ya está operativa con unas 80 plazas, mientras que la segunda deberá superar todavía la aprobación y licitación de las obras antes de comenzar su construcción.

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