El Gobierno de Cantabria pondrá en marcha a partir de julio una nueva línea de avales destinada a facilitar el acceso a la vivienda en propiedad a los menores de 45 años. La medida permitirá que la Administración autonómica avale el 20% de la hipoteca para quienes compren su primera vivienda, siempre que se trate de una residencia habitual y permanente.

La iniciativa estará dirigida tanto a operaciones de compra de obra nueva como de segunda mano, con un límite máximo de precio fijado en 300.000 euros. El objetivo es reducir uno de los principales obstáculos que encuentran muchos jóvenes y familias a la hora de adquirir una vivienda, especialmente la falta de ahorro previo para cubrir la parte del precio que habitualmente no financian los bancos.

Una ayuda para superar la barrera de entrada

El acceso a una hipoteca suele exigir que el comprador disponga de una cantidad inicial importante. En muchos casos, las entidades financieras financian hasta el 80% del valor de compraventa o tasación, lo que obliga al cliente a aportar el 20% restante, además de los gastos asociados a la operación.

Con esta nueva línea, el Ejecutivo cántabro asumirá el aval de ese porcentaje, de forma que los solicitantes puedan acceder a financiación sin depender necesariamente del respaldo económico de familiares. Según el Gobierno regional, esta dificultad ha empujado a muchos jóvenes a mirar únicamente hacia el mercado del alquiler, incluso cuando su preferencia sería comprar una vivienda y asumir una hipoteca.

El consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media, ha defendido que la medida busca corregir una desigualdad habitual en el acceso a la vivienda. El planteamiento del Ejecutivo es que la capacidad de comprar una casa no dependa de contar con un entorno familiar capaz de avalar la operación.

El ICAF respaldará las garantías

La línea de avales se articulará a través del Instituto de Finanzas de Cantabria, cuyas garantías serán consideradas suficientes para solicitar las hipotecas dentro del programa. El Gobierno autonómico ha alcanzado un acuerdo con varias entidades financieras para activar el mecanismo a partir del próximo mes.

El límite de edad se ha establecido en los 45 años, una cifra que el Ejecutivo justifica por el retraso creciente en la edad de emancipación y en el acceso a la vivienda en propiedad. La Administración cántabra considera que las dificultades económicas, el encarecimiento de la vivienda y la falta de ahorro han ampliado el perfil de personas que necesitan apoyo para poder comprar su primera residencia.

Compra frente al mercado del alquiler

La medida se enmarca en el debate sobre las políticas de vivienda y el equilibrio entre alquiler y propiedad. Desde el Gobierno regional se defiende que las administraciones no deben centrar todos sus esfuerzos únicamente en el alquiler, sino también facilitar que quienes quieran comprar puedan hacerlo en condiciones viables.

El Ejecutivo cántabro sostiene que muchas personas tienen capacidad para pagar una cuota hipotecaria, pero no pueden acceder al préstamo porque no disponen del ahorro inicial suficiente o de un aval privado. Con este programa, la comunidad busca ampliar las opciones de acceso a la vivienda y ofrecer una alternativa a quienes desean establecerse de forma permanente en una vivienda propia.

Una medida pendiente de desarrollo práctico

Aunque el anuncio fija el arranque de la línea para julio, el funcionamiento concreto dependerá de los acuerdos con las entidades financieras y de los requisitos finales que se establezcan para los solicitantes. Entre las condiciones ya avanzadas figuran la edad máxima de 45 años, la adquisición de una primera vivienda, el uso como residencia habitual y permanente, y el precio máximo de 300.000 euros.

La puesta en marcha del aval autonómico puede convertirse en una herramienta relevante para dinamizar el mercado de compra entre jóvenes y familias que hasta ahora quedaban fuera por falta de garantías. No obstante, su impacto dependerá de la capacidad de los beneficiarios para asumir las cuotas hipotecarias y de la evolución del precio de la vivienda en Cantabria.

Con esta iniciativa, el Gobierno regional busca intervenir en uno de los principales problemas sociales y económicos actuales, el acceso a la vivienda, mediante una fórmula que no subvenciona directamente la compra, pero sí facilita la entrada al crédito hipotecario.

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