Cantabria celebró este sábado la festividad de su patrona, la Bien Aparecida, con buen tiempo y con una multitudinaria asistencia a la celebración que se desarrolla en los aledaños del santuario de Hoz de Marrón (Ampuero).

Cientos de peregrinos invadieron la campa del santuario de la Bien Aparecida, donde, gracias al buen tiempo, se pudo celebrar en el exterior la misa central de la jornada, que fue oficiada por el obispo de la Diócesis de Santander, Manuel Sánchez Monge.

De hecho, el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, antes de la celebración indicó que la jornada, muy probablemente, alcanzara el «récord» de asistencia de público, especialmente de gente joven.

Además, Revilla destacó, en declaraciones a los medios de comunicación, la «gran tradición» con la que esta fiesta se vive en los municipios del entorno, que se ha heredado de abuelos, a padres y nietos.

Ante todas estas autoridades y peregrinos, el obispo de Santander provechó su homilía para anunciar la inauguración de un nuevo plan pastoral que regirá mediante objetivos y acciones concretas la vida de la Iglesia hasta 2021.

Según expuso, este plan gira sobre dos ejes, el primero de ellos anunciar el Evangelio en los actuales tiempos de secularización con una actitud de alegría, como pide el Papa Francisco.

Para facilitar el desplazamiento hasta el Santuario de la Bien Aparecida el Ayuntamiento de Laredo ofreció el servicio gratuito en autocar para quienes quisieron desplazarse a honrar a la patrona de Cantabria.

A continuación de la ofrenda floral se celebró una misa oficiada por el superior de la Orden Trinitaria que estuvo acompañado por el párroco de Laredo, Juan Luis Cerro Aja y, los miembros de la Comunidad Trinitaria que custodian el Santuario.