El Parlamento de Cantabria ha aprobado una iniciativa para instar al Gobierno autonómico a adoptar medidas urgentes frente a la pernocta indiscriminada de autocaravanas y vehículos vivienda en la vía pública. La propuesta salió adelante con el apoyo de los grupos de la oposición, mientras que el Partido Popular votó en contra y quedó solo en la votación.
La iniciativa, impulsada por el PRC, plantea la necesidad de revisar la normativa sectorial aprobada recientemente para reforzar el control de este tipo de estacionamientos, especialmente en zonas con mayor presión turística. El objetivo es frenar situaciones de acampada irregular, evitar impactos medioambientales y ordenar una actividad que ha ganado presencia en los últimos años, sobre todo en áreas costeras y espacios rústicos de especial protección.
Más control en zonas sensibles y de alta ocupación
El texto aprobado reclama al Ejecutivo cántabro que intensifique las labores de inspección sobre las áreas de autocaravanas y sobre los estacionamientos turísticos no regularizados. La resolución pone el foco en aquellos espacios situados en el litoral y en suelos rústicos protegidos, donde la concentración de vehículos durante los periodos de mayor afluencia puede generar problemas de convivencia, presión ambiental y saturación.
La iniciativa también pide elaborar un mapa de zonas sensibles y de elevada ocupación turística. Este documento permitiría establecer limitaciones específicas de estacionamiento y permanencia durante las temporadas de mayor demanda, con el fin de ordenar los flujos de visitantes y evitar la ocupación descontrolada de espacios públicos.
Otro de los puntos recogidos en la propuesta es la necesidad de promover una regulación equilibrada entre el turismo itinerante y los alojamientos turísticos reglados. La oposición considera que la falta de control puede generar situaciones de competencia desleal y afectar a la convivencia con vecinos y negocios que operan bajo una normativa específica.
La oposición pide una regulación autonómica más clara
Durante el debate parlamentario, los grupos que apoyaron la iniciativa defendieron la necesidad de que Cantabria cuente con un marco más preciso para que los ayuntamientos puedan actuar con mayor seguridad jurídica. Desde el PRC se reclamó un “paraguas de regulación” que dé cobertura a los municipios y permita responder a los problemas derivados de la masificación de autocaravanas.
Los regionalistas advirtieron de que la concentración de estos vehículos puede suponer un riesgo para el territorio, para la convivencia ciudadana y para el propio sector turístico si no se ordena de forma adecuada. A su juicio, el decreto actual no resuelve los problemas que ya se están produciendo en distintos puntos de la comunidad.
Vox respaldó la iniciativa al considerar necesario introducir más orden y control en una actividad que, según defendió, lleva años creciendo sin una regulación suficiente. Por su parte, el PSOE situó la solución en la planificación y la gestión, y reclamó que cualquier limitación vaya acompañada de una red autonómica de áreas públicas de autocaravanas bien distribuida.
Esta red, según los socialistas, permitiría canalizar los flujos turísticos hacia distintas zonas del territorio, reducir la presión sobre la costa y favorecer que los pueblos del interior también se beneficien del turismo itinerante.
El Gobierno defiende la competencia municipal
El Partido Popular rechazó la moción al considerar que la propuesta no era necesaria y que el Gobierno regional no es el órgano competente para resolver problemas vinculados a la ordenación del tráfico y del estacionamiento en vías municipales. Desde el grupo popular se defendió la gestión de la Dirección General de Turismo y se señaló que muchas de las decisiones deben recaer en los propios ayuntamientos o en organismos como Costas cuando se trate de espacios del litoral.
Pese al rechazo del PP, la aprobación de la iniciativa deja al Ejecutivo autonómico bajo presión política para revisar la regulación y adoptar nuevas medidas. El debate refleja una preocupación creciente en Cantabria por el equilibrio entre el auge del turismo en autocaravana y la protección del territorio, especialmente en los municipios costeros y en los enclaves naturales con mayor atractivo turístico.
La resolución aprobada no solo pone el acento en limitar la pernocta masiva en la vía pública, sino también en ordenar una modalidad turística que seguirá creciendo en los próximos años. El reto para Cantabria será compatibilizar la llegada de visitantes con la protección ambiental, la convivencia vecinal y la actividad de los establecimientos turísticos reglados.






