Cantabria y las instalaciones turísticas de Cantur, sociedad pública dependiente del Gobierno regional, están ya «preparadas» para lo que, según las previsiones, será una «buena» Semana Santa, que este año coincide a mediados de abril, y a un mes vista ya hay un 50 por ciento de reservas efectuadas en los alojamientos.

«Tiene muy buena pinta», ha opinado el consejero de Turismo, Francisco Martín, que ha asegurado que Cantabria ya está «lista» y «preparada» para la Semana Santa y ha señalado que ahora hay que «cruzar los dedos» para que el tiempo acompañe.

Cuestionado por los preparativos que se están llevando a cabo en las instalaciones, Martín ha explicado que en Cabárceno ya se está trabajando en tareas de coordinación para evitar colas en la entrada y que los visitantes tengan que esperar y ha explicado que se continúan con las inversiones en el Parque para «ponerlo al día» y que «recupere otra vez la posición de privilegio que tuvo al principio».

Martín ha señalado que tras «casi 25 años sin inversiones importantes» ahora se necesitan «muchos millones de euros» para adecuar el Parque, una tarea que, según ha dicho, el Gobierno está «afrontando» y ha enumerado algunas de las inversiones que se están abordando que, según ha apuntado, eran «casi imprescindibles», como el cierre perimetral.

Ha explicado que se están renovando los tejados de «casi todas» las cuadras; instalándose sistemas de vigilancia para las especies del Parque con «necesidades especiales» y sensores de incendios en aquellos lugares donde los animales viven en cautividad.

Precisamente, fue un incendio el que acabó con la vida de los tres ejemplares de jirafa que murieron en enero de 2018 por un fuego en la cabaña del recinto donde se encontraban. A día de hoy, aún no se ha repuesto esta especie en Cabárceno.

«Muchos años sin invertir exigen en este momento mucha inversión», ha dicho el consejero. De cara a la Semana Santa, el consejero también espera que pueda seguir abierta otra de las instalaciones de Cantur: la estación de Alto Campoo.

«Seguimos cruzando los dedos para que la nieve se mantenga», ha dicho el consejero, que ha atribuido que la estación pueda seguir abierta a que los cañones «están funcionando» y al «esfuerzo» y labor de los trabajadores de la estación, a los que ha felicitado.

El consejero ha explicado que con la poca precipitación natural que ha caído es «realmente una heroicidad» que los trabajadores de Alto Campoo hayan sido capaces de mantener las pistas abiertas y de que aún haya «muchos kilómetros esquiables».

Martín ha explicado que, para hacerlo posible, todas las noches están trabajando cuatro máquinas recolocando la nieve y preparándola para el día siguiente. El consejero ha señalado que ahora toca «cruzar los dedos» para que haya «un par de nevadas más» y la estación pueda «tirar» abierta hasta Semana Santa.