El Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander han promocionado en Japón sus atractivos como destino cultural dentro de una acción conjunta enmarcada en el XV Congreso del Club de las Bahías más Bellas del Mundo.

La concejala de Turismo de Santander, Miriam Díaz, la directora del Convention Bureau, Carmen Sampedro, y la coordinadora del Departamento de Promoción Turística del Gobierno de Cantabria, Susana Orizaola, han integrado a delegación que ha acudido al país asiático, según ha informado en un comunicado el Ayuntamiento de la capital cántabra.

Tanto en Tokio como en Toyama, Díaz, Sampedro y Orizaola han mantenido varias reuniones con algunas de las más importantes agencias de viajes y tour operadores interesados en el turismo cultural de Santander y Cantabria.

En su expedición a Japón, Díaz ha afirmado que los japoneses «conocen bien las grandes ciudades españolas y sus recursos, pero los viajes que hacen desde su país de origen implican estancias largas en destino que posibilitan los desplazamientos a regiones como Cantabria».

Durante las visitas a los operadores de viajes japoneses, se ha podido comprobar cómo productos como el Transcantábrico y el Camino de Santiago o recursos como la gastronomía, la cultura, la naturaleza y el folclore, «son muy apreciados por este tipo de turista de poder adquisitivo y nivel cultural medio alto, por lo que el norte de España y, concretamente Cantabria, resultan un gran potencial para el mercado nipón».

La responsable municipal de Turismo ha dado a conocer los proyectos culturales actuales enmarcados en el Anillo Cultural de la ciudad y aquellos que se proyectan para Santander tales como la creación del Centro Asociado al Reina Sofía, el Proyecto Pereda, la Nave de Enaire.

Por su parte, la coordinadora del Departamento de Promoción Turística del Gobierno de Cantabria, ha afirmado que el arte, en todas sus variantes, desde Altamira hasta el Centro Botín, «es la mejor herramienta de posicionamiento de Cantabria para este mercado que busca experiencias alrededor de la cultura tradicional pero también de la más vanguardista».

La gastronomía, el folklore, el patrimonio cultural, Cabárceno, Picos de Europa, el Soplao y la oferta de alojamientos han sido también objeto de curiosidad e interés de los representantes de las empresas turísticas niponas.