Cuatro de las obras de Joan Miró que actualmente se exponen en el Centro Botín como parte de la exposición Joan Miró: Esculturas 1928-1982, pasarán a formar parte de la colección permanente del centro de arte y cultura de la Fundación Botín durante 5 años.

Joan Punyet Miró, nieto del artista y cabeza visible de la Successió Miró, en representación de los herederos de Joan Miró, ha rubricado esta cesión temporal por cinco años renovables de cuatro esculturas del famoso artista.

De esta manera, la familia de Joan Miró pretende cumplir en Santander con el deseo del artista de que sus obras de gran formato se muestren en lugares públicos y sean accesibles a todo el mundo. Así lo ha manifestado en rueda de prensa Joan Punyet Miró, quien ha asegurado estar fascinado con la gran acogida que está teniendo la exposición de su abuelo en el Centro Botín y con los proyectos culturales que están previstos para la ciudad de Santander.

Durante la presentación de este acuerdo de cesión han participado la directora ejecutiva del Centro Botín, Fátima Sánchez, y la alcaldesa de Santander, Gema Igual, quienes han hecho público su agradecimiento a los herederos de Joan Miró por este gesto de incalculable valor. Así, Sánchez se ha mostrado encantada “porque podremos seguir disfrutando en Santander, tanto en el espacio expositivo del Centro Botín como en los Jardines de Pereda, de estas cuatro magníficas obras de Joan Miró; Un gesto de absoluta generosidad de los herederos del artista para con esta ciudad y que muestra, una vez más, cómo nuestra apuesta firme por la colaboración entre instituciones públicas y privadas, bien gestionada, puede dar resultados muy positivos”.

Por su parte, la alcaldesa ha destacado que los Jardines de Pereda se están convirtiendo así en un verdadero museo al aire libre, con los pozos de Cristina Iglesias, los monumentos a las víctimas del incendio, a José María de Pereda, a Concha Espina… y en un auténtico epicentro cultural en torno al cual pivotan recursos culturales, históricos y patrimoniales de primerísimo orden, como el Centro Botín, el MUPAC, el futuro centro asociado del Reina Sofía, el espacio expositivo que proyecta el Banco Santander en su sede central, la Catedral, el centro de interpretación de la muralla medieval o el refugio antiaéreo de la Guerra Civil.

Tres de las obras cedidas han sido realizadas con objetos encontrados, una práctica habitual del artista y uno de sus signos distintivos, mientras la cuarta restante es uno de los muchos homenajes que Miró le dedicó a la mujer. Así, Femme Monument, 1970, es una de las primeras esculturas que el artista trabaja en la Fonderia Artística Bonvicini, en Verona, donde creará piezas, especialmente, de gran formato, pulidas y de superficies lisas. Souvenir de la Tour Eiffel, 1977, es una obra de tres metros de altura concebida con objetos inicialmente sin validez artística, pero que para Miró desprendían una cierta magia o una positiva energía; en ella predomina esa libertad poética de la que siempre hace gala, haciéndonos olvidar por un momento su verdadero sentido y origen. Por su parte, Tête (Tête sur socle), 1978, y Femme (Femme debout), 1969, son las obras monumentales que recibirá el Ayuntamiento de Santander y que se ubicarán en los Jardines de Pereda.

La exposición de arte Joan Miró: Esculturas 1928-1982 seguirá formando parte de la agenda cultural de Santander hasta el 2 de septiembre en la segunda planta del Centro Botín.