Las llamadas y, con ello, el «interés» por alojarse en establecimientos de turismo rural de Cantabria han empezado estos días, coincidiendo con el inicio de la desescalada y el avance de medidas en sucesivas fases, pero apenas se han hecho hasta ahora reservas, ya que la gente lo suele «dejar para una semana antes».

Así lo ha indicado el presidente de la Asociación de Turismo Rural de la región, Jesús Blanco, quien ha indicado que aunque todavía no tienen «muchas» reservas, sí prevén una buena ocupación en verano, en los meses de julio y agosto.

Ha explicado que las que tenían hechas para estos meses se anularon todas -salvo las de agosto- a raíz de la declaración del estado de alarma por el coronavirus.

Y desde hace aproximadamente una semana y media han comenzado las llamadas de clientes interesándose por reservas, aunque de momento no se ha realizado «muchas», como para ofrecer datos de ocupación en términos porcentuales, pues se han registrado en alguna cabaña o casa aislada para familias completas.

Blanco ha señalado que la gente está todavía esperando a ver cómo evoluciona la pandemia del Covid-19, cuándo y cómo pueden salir, en qué condiciones y por dónde pueden moverse.

Por eso cree que una vez que «esto pase», tienen la «impresión» y «sensación» de que se vivirá un «buen verano», al menos los dos meses centrales y en lo que a la ocupación de establecimientos rurales de la región se refiere.

En este sentido, destaca que este sector constituye «la primera opción» para los viajeros por la ubicación de los alojamientos en espacios abiertos y amplios, en los que los inquilinos pueden respirar «aire puro».

Y, además, en los pueblos es más fácil guardas las distancias y en muchos de ellos ni siquiera se han registrado contagios por el virus.

Por ahora, los turistas están solicitando información sobre apartamentos o casas completas -para familias enteras- de zonas del interior de la Comunidad, por ser áreas más amplias.