Esta semana, cuando se cumple medio siglo del lanzamiento de la primera misión del hombre a la Luna, ha despegado en Cantabria otra, dentro de la segunda carrera espacial y con la vista puesta en la colonización de Marte, prevista dentro de unos diez o quince años.

Y es que el martes arrancó en la región el ensayo pionero de la vida humana en el planeta rojo, con el ‘viaje’ que cinco personas -de diferentes nacionalidades y profesiones- realizarán durante tres días al interior de una cueva de Arredondo, en la que se recrearán las condiciones hostiles de la superficie marciana.

Los seleccionados, tres hombres y mujeres de diferentes nacionales y profesiones, ‘regresarán’ así al exterior de la cavidad el 19 de julio, fecha en la que se conmemora el 50 aniversario de que Armstrong pusiera un pie en el satélite de la Tierra.

De este modo, «pasar de la Luna a Marte» empieza a dejar de ser un «sueño» para convertirse en una «realidad» con el proyecto puesto en marcha por Astroland, la primera agencia interplanetaria española con sede en Madrid y delegación en Santander, que testará las condiciones de vida en el cuarto planeta del Sistema Solar con una experiencia analógica dentro de la gruta cántabra, de 1,5 kilómetros de largo y 60 metros de altura.

La misma se compone de varias misiones que durarán 30 días en total y que se desarrollarán a lo largo del año con varios participantes en cada una -hasta un máximo de diez-, que se deberán someter antes a una formación y entrenamiento, tanto físico como psicológica, proceso que se realizará en remoto durante tres semanas y tres días más en las instalaciones de Astroland, en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria (PCTCAN).