El Ayuntamiento de Santander aportará 25.000 euros al año a la Cocina Económica para financiar su labor de atención integral a las personas más desfavorecidas de la ciudad, a través de sus programas de intervención social, atención sanitaria, comedor e higiene.

Así lo ha anunciado hoy la alcaldesa, Gema Igual, durante una visita a esta entidad, en la que ha trasladado a su directora titular, sor Clara Gallego; y a su directora técnica, sor Evelia Cantera, los términos del convenio que el Ayuntamiento incorpora como novedad este año dentro de los presupuestos municipales, en los que «el gasto social alcanza los 21 millones de euros».

En este sentido, ha destacado que en el presupuesto de Santander para este año crecen todas las partidas sociales, como bienestar social (6%), igualdad (14%), familia (5,5%), inmigración y cooperación al desarrollo (11,4%), autonomía personal (13,8%) o salud (30,8%) y ha hecho hincapié en que, si se incluyen los gastos asociados a los servicios y programas municipales de carácter social, como los de personal, «la cifra que el Ayuntamiento destina anualmente a las políticas sociales llega hasta los 24,4 millones».

Igual ha recordado que el Ayuntamiento de Santander ha venido aumentando progresivamente el gasto social en el municipio, lo que ha permitido ampliar y potenciar los programas y acciones que ya están en marcha para atender a quienes más lo necesitan, así como incorporar nuevas iniciativas y reforzar el apoyo a las entidades sociales que trabajan en la ciudad.

Ese es el caso del convenio que se firmará próximamente y por el que la Cocina Económica recibirá 25.000 euros del Ayuntamiento para colaborar en las diferentes acciones que llevan a cabo, que van «mucho más allá» de la principal función por la que muchos santanderinos conocen a esta entidad, como es la de proporcionar alimentos a las personas que se encuentran en situación de exclusión social.

A este respecto, ha precisado que la Cocina Económica trabaja para que salgan de esta situación, acompañándoles cuando empiezan a tener sus primeros ingresos y deben autogestionarse, con el fin de que dejen de ser usuarios cuanto antes.

Para ello, tienen en marcha un proyecto, como ‘Manipulados Solidarios’, que busca mejorar la formación y las capacidades de los participantes, de manera que mejoren sus posibilidades de inserción laboral.