El Ayuntamiento de Santander destinará 966.180 euros a la renovación integral de la galería de saneamiento de la calle Ataúlfo Argenta, tras detectarse un derrumbe en la infraestructura subterránea el pasado mes de diciembre. La actuación afectará a un tramo de 90 metros entre las calles Gándara y Lope de Vega, que continuará cerrado al tráfico hasta la finalización de las obras, prevista inicialmente para después del inicio de los trabajos en abril.
La intervención responde a los resultados de las inspecciones técnicas realizadas tras el hundimiento detectado a finales de 2025, que obligó al cierre preventivo de la vía y al acceso restringido únicamente para residentes.
Una renovación integral tras detectar daños estructurales
Tras el incidente inicial, los servicios técnicos municipales realizaron un análisis completo de la galería mediante un sistema LaserScan, tecnología que permite obtener una reconstrucción tridimensional precisa del estado de la infraestructura.
Los resultados confirmaron la necesidad de acometer una renovación total del tramo afectado, descartando reparaciones parciales como solución definitiva.
Para definir el alcance del proyecto, el Consistorio ejecutó además catas localizadas, levantamientos topográficos de la cobija, estudios geotécnicos del terreno y análisis estructurales de los edificios cercanos.
Actualmente, el proyecto constructivo se encuentra en fase de revisión técnica, con previsión de aprobación a comienzos de abril y arranque de las obras durante ese mismo mes.
El tráfico seguirá restringido durante varios meses
El cierre del tramo afectado, entre los números 33 y 35, se mantiene desde principios de diciembre como medida preventiva tras detectarse el deterioro de la bóveda del colector.
Aunque inicialmente los vecinos esperaban una intervención rápida, la complejidad de la actuación ha prolongado los plazos previstos. La reapertura al tráfico no se producirá hasta después de ejecutarse la renovación completa de la galería.
Una zona con incidencias en la red de saneamiento
No es la primera vez que este punto de la calle Ataúlfo Argenta sufre problemas relacionados con la red subterránea. En abril de 2024 ya se registró una avería sobrevenida en el interceptor de aguas pluviales que obligó igualmente al corte del tráfico.
Entonces, la empresa concesionaria Aqualia intervino en la zona para reparar la infraestructura, afectada por el deterioro de materiales con más de un siglo de antigüedad y el desgaste provocado por el tránsito rodado.
Además, en noviembre de años anteriores ya se habían ejecutado actuaciones en el mismo entorno para reforzar estructuras de aguas residuales y mejorar la recogida de vertidos en el barrio.





