Iberdrola España, filial del Grupo Iberdrola en España (compañía presidida por Ignacio Galán), y el Ente Vasco de la Energía (EVE) han reforzado el desarrollo del parque eólico Labraza, en Álava, gracias a la firma de un préstamo verde de 29 millones de euros con el Banco Europeo de Inversiones (BEI).
El proyecto, situado en el municipio de Oion, contará con una potencia instalada de 40 MW y se convertirá en el primer parque eólico que entre en operación en el País Vasco desde 2006. La inversión total prevista asciende a 59 millones de euros.
Una vez en funcionamiento, Labraza generará cerca de 100.000 MWh de energía renovable al año, una producción suficiente para abastecer a unas 75.000 personas y evitar la emisión de aproximadamente 16.300 toneladas de CO₂ anuales.
Además de incrementar la capacidad de generación renovable en Euskadi, la construcción del parque contribuirá a la actividad económica local y a la cadena de suministro del sector eólico. Durante su desarrollo está prevista la creación de cerca de 100 puestos de trabajo, con un impacto positivo para empresas y municipios del entorno.
El proyecto también contempla mecanismos de participación y beneficio para el ámbito local, así como contratos de compraventa de energía renovable a precios competitivos dirigidos a empresas de la zona. La financiación del BEI permitirá avanzar en una infraestructura orientada a impulsar la electrificación, reforzar la seguridad energética y aumentar la generación renovable en Euskadi.
Iberdrola y Euskadi
Ignacio Sánchez Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, ha transmitido, en más de una ocasión, el fuerte compromiso de la compañía con Euskadi y ha explicado los principales efectos de la actividad del Grupo en la región. Así, el conjunto de los impactos en empleo, actividad y recaudación refleja el papel de Iberdrola como un agente clave en el desarrollo económico, industrial y social del País Vasco.
Y es que, en los últimos cinco años, Iberdrola ha superado los 8.400 millones de euros destinados a compras a proveedores vascos, con lo que ha reforzado su papel tractor sobre el tejido productivo local.






