Más de 74.000 personas han visitado el faro de Ajo, en el municipio cántabro de Bareyo, en mes y medio, desde que fue pintado por el artista ‘Okuda’ San Miguel.

El dato, desde finales de agosto hasta este jueves, cuando estaba previsto cerrar el acceso a la finca, supera en más del doble el registrado a lo largo de todo un año, en el que unas 35.000 personas se acercan de media a ver esta construcción.

Debido a esta afluencia «inesperada» de público, el faro se podrá visitar a partir de ahora todos los fines de semana, sábados y domingos, en horario de mañana, de 10.00 a 14.00 horas, según ha avanzado el alcalde, José de la Hoz, que ha recordado que en un principio las visitas iban a terminar este jueves.

El regidor ha admitido que el dato de visitantes desde que ‘Okuda’ terminó la polémica y colorista intervención en el edificio costero ha sido algo «inesperado» y se han «superado todas las expectativas».

«Esto ha superado lo divino y lo humano», ha expresado el alcalde, que pensó que esa cifra se podría alcanzar en todo un año, pero no en menos de dos meses.

Por eso, está «más que contento», y como muestra de la masiva afluencia de visitantes ha destacado las 8.000 personas que este último puente se aceraron a Ajo a contemplar la obra de Okuda.

El proyecto y la intervención del artista urbano estuvieron marcadas por la polémica, a propósito de la cual Hoz ha considerado «curioso» que hasta que se llevó a cabo unas 2.000 personas se dedicaban a «escupir», según ha dicho, en redes sociales comentarios contra esta actuación, mientras que ahora «nadie» lo hace ya. «Esto lo dice todo», ha sentenciado.

En un principio se había decidido ampliar las visitas hasta este 15 de octubre por el «espectacular» aumento de personas que fueron este verano, 63.000 personas, pero tras rebasarse las 74.000 se ha acordado mantener la finca abierta todos los fines de semana del año.

El entorno del Faro de Ajo es un referente natural en la zona. Con una superficie de 17 hectáreas aproximadamente, este espacio está delimitado por acantilados marinos. Debido a la naturaleza kárstica del suelo, se pueden contemplar un importante número de formaciones geológicas como hoyas, fracturas y canales naturales.