El Museo Etnográfico de Cantabria (METCAN), situado en Muriedas (Camargo), acoge hasta el próximo mes de noviembre un proyecto expositivo del artista campurriano Nacho Zubelzu, formado por una selección de 14 piezas en el interior del edificio, una instalación en el exterior y una performance titulada ‘Sembrándome’.

Concretamente, las piezas son señales de tráfico manipuladas y pintadas por el artista, con las que pretende hacer reflexionar sobre los usos y costumbres del pasado como algo «imprescindile» para entender el presente. La exposición ha sido presentada hoy por el consejero de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria, Francisco Fernández Mañanes; la directora general de Cultura, Eva Ranea; el artista Nacho Zubelzu; y el comisario de la muestra, Luis Alberto Salcines.

En el jardin del museo está la llamada ‘Isla’, formada por estacas de madera doradas que forman un círculo simulando un cercado ganadero como «guiño» al paisaje rural.

Así, se establece un diálogo entre el terreno, el lugar, los materiales y el tiempo, representando una expresión efímera de los procesos (manipulados o no) que tienen lugar en la naturaleza, según ha explicado el autor.

La exposición interior se llama ‘Señales de vida’, y está formada por señales para regular el tráfico insertadas en diferentes salas interiores del museo. Zubelzu busca que «alienten y estimulen» al espectador sobre los objetos antropológicos y funcionales del pasado que están expuestos en las salas.

Este proyecto expositivo se complementó con una perfomance del propio artista, titulada ‘Sembrándome’, que tuvo lugar el día de la inauguración, en los jardines del museo.

En ella, Zubelzu se enterraró y simuló su «siembra» como una metáfora para que el público reflexionara sobre la relación del ser humano y el paisaje. «Quiero mostrar cómo el artista, alimentándose de estímulos como las artes, música, pintura, poesía, literatura, filosofía, es capaz de crecer y aportar a la humanidad su talento y visión», explicó.

El comisario de la exposición, Luis Alberto Salcines, ha calificado a Zubelzu como artista «multidisciplinar», una cualidad que hace que se pueda ajustar «perfectamente» a este tipo de iniciativas artísticas, donde se combinan diversos lenguajes expresivos. También ha anunciado que, a pesar que las instalaciones son efímeras, quedarán registradas en una grabación.

Por su parte, Fernández Mañanes, ha definido como «arriesgada» y «diferente» la propuesta expositiva y ha señalado que su elección no ha sido casual», ya que «buena parte» de la obra de Zubelzu está «fuertemente ligada a la naturaleza y a los valores etnográficos» del lugar en el que vive, por lo que la ha considerado «sumamente oportuna».