El restaurante que la cadena estadounidense prevé abrir en el mercado de Puertochico, en Santander, ha dado un nuevo paso administrativo. El Ayuntamiento ha concedido la licencia de obra necesaria para ejecutar los trabajos de adecuación del local, un trámite que se suma a la licencia de actividad otorgada días atrás.

Según han confirmado fuentes municipales, el permiso ya está firmado y habilita a la compañía para acometer las actuaciones previstas en un espacio municipal distribuido en dos plantas y tres accesos. La intervención permitirá adaptar el inmueble a las necesidades operativas del establecimiento, en línea con el proyecto presentado por la empresa de comida rápida.

Un expediente administrativo ya completo en su fase inicial

La licencia de obra se incorpora al expediente tramitado a instancias de la multinacional, después de que el pasado 11 de febrero se firmara la licencia de actividad. Esta autorización incluía el Informe de Comprobación Ambiental Favorable emitido por la Comisión para la Comprobación Ambiental del Gobierno de Cantabria, un documento clave dentro del procedimiento.

Desde el punto de vista técnico-administrativo, ambos permisos suponen que el proyecto cumple con los requisitos urbanísticos y ambientales exigidos en esta fase. No obstante, el inicio de la actividad comercial todavía está condicionado a nuevos trámites.

Condiciones antes de la apertura

A pesar de contar ya con licencia de actividad y de obra, el establecimiento no podrá abrir sus puertas hasta que presente en el Ayuntamiento una declaración responsable que acredite la implantación de las medidas correctoras recogidas en el acuerdo ambiental.

Entre las exigencias figura la aportación de un certificado que garantice la eficacia de las medidas de prevención de ruidos y vibraciones, incluyendo los resultados de mediciones efectuadas in situ. Este punto resulta especialmente sensible dado el carácter del mercado de Puertochico como espacio urbano consolidado y su proximidad a viviendas.

Reacciones vecinales y debate político

La concesión de las licencias ha vuelto a activar las críticas de parte del vecindario y de grupos de la oposición municipal, que cuestionan la idoneidad de ubicar un establecimiento de comida rápida en un mercado tradicional.

Por su parte, la alcaldesa de Santander, Gema Igual, ha rechazado que el horario del restaurante vaya a extenderse hasta las dos de la madrugada. Aunque la licencia de actividad contempla un funcionamiento interior entre las 8.00 y las 2.00 horas, la regidora ha negado que ese vaya a ser el horario efectivo de apertura al público.

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