El Palacio de la Magdalena recibió cerca de 100.000 visitas el pasado 2018, un 59,6 % más que en 2017 y casi el doble que dos años antes. «El edificio, símbolo turístico de la ciudad, se confirma así como uno de los mayores atractivos de Santander, visitado todos los años por miles de personas de diferentes procedencias y, también, por muchos santanderinos y cántabros», ha señalado la concejala de Cultura y Turismo, Miriam Díaz.

En total, a lo largo del pasado año recorrieron la antigua residencia estival de los Reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia 99.907 personas, lo que supone 37.329 más que en el ejercicio anterior (en 2017 fueron 62.578 visitantes).

La cifra representa además prácticamente el doble de visitas que hace solo dos años, en 2016, cuando el Palacio recibió 54.838 visitantes.

La mayor parte de las visitas de 2018 fueron de público general (cerca de 88.000 entradas vendidas), a las que se suman más de 10.000 niños menores de 10 años -que acceden de manera gratuita-, y las personas que acudieron al Palacio en jornadas especiales como el Día de los Museos o la Noche de Difuntos.

Para Díaz, este importante aumento de las visitas constituye «una gran noticia, pero a la vez, un reto, porque pone un listón muy alto y obliga a seguir trabajando para consolidar este activo».

La concejala ha recordado que desde el pasado 9 de enero el Palacio de la Magdalena ha reanudado las visitas, tras la parada técnica que se hace siempre los últimos días del año y los primeros días de enero.

Este tiempo se ha aprovechado, como es habitual, para realizar algunas reparaciones y mejoras en las instalaciones. Así, se han hecho algunos arreglos en los suelos de los pasillos de la planta principal y el Hall Real, en los sistemas de fontanería y calefacción, en la iluminación exterior de las Caballerizas y en el tejado del Paraninfo.

Se trata de pequeñas actuaciones de puesta a punto para seguir desarrollando la actividad habitual del Palacio, ha explicado Díaz, quien ha recordado que en este momento están ya en licitación las obras de acondicionamiento de todo el conjunto, tanto el propio Palacio, como el Paraninfo y la Casa de los Guardeses.

La última gran reforma del Palacio fue en 1995, por lo que se hacen necesarias una serie de mejoras y actualizaciones que afectan a todo el conjunto y en las que se prevé invertir alrededor de 3,3 millones de euros.