Más de 60 millones de euros ha destinado la Fundación Mutua Madrileña en ayudas a la investigación sobre temas de salud. Gracias a la colaboración de esta organización, se han conseguido avances científicos como el primer tratamiento para mejorar el desarrollo intelectual de niños con síndrome de Down y un test para detectar el cáncer de pulmón en una gota de sangre.

Durante 16 años de trabajo, la entidad presidida por Ignacio Garralda ha permitido realizar cerca de 1.400 estudios científicos que ha generado un doble beneficio. Por un lado, han contribuido a mejorar la salud de quienes residen en nuestro país y por otro, han ayudado a que los jóvenes investigadores pudieran desarrollar su carrera en España. Estos trabajaos, llevados a cabo por profesionales menores de 40 años, son tenidos en cuenta por el comité científico que valora los proyectos que se presentan cada año a la convocatoria anual de Ayudas a la Investigación Científica en materia de Salud.

Las ayudas ofrecidas por la Fundación Mutua Madrileña van más allá de nuestras fronteras. Y es que la entidad sin ánimos de lucro concede, anualmente, becas de cooperación internacional a los jóvenes profesionales de la medicina y la enfermería, que desarrollan una labor asistencial voluntaria en países del tercer mundo.

Para 2019, la organización ha decidido modificar las inversiones de su ayuda. La Fundación Mutua Madrileña ha aumentado la dotación de estos aportes hasta los dos millones de euros. Además, por primera vez y con el fin de incentivar la investigación colaborativa y los estudios a mayor escala, destinará una partida específica a financiar proyectos realizados por grupos de investigadores de al menos cuatro comunidades autónomas diferentes.

Síndrome de Down

Los adelantos de los proyectos llevados a cabo por la fundación han beneficiado a 70 niños con síndrome de Down, que han participado en el estudio Perseus. En el trabajo, puesto en marcha por el equipo del Doctor Rafael de la Torre, director del Programa de Investigación en Neurociencias del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), han participado ciudades como Santander, Madrid, Sevilla y Barcelona.

Estos niños reciben como tratamiento un preparado dietético que contiene epigalocatequina galato (EGCG), un compuesto natural del té verde. En adultos jóvenes, de entre 16 y 34 años, este preparado ha demostrado una mejora de su memoria de reconocimiento visual, de su atención, del autocontrol y el comportamiento adaptativo o autonomía en actividades del día a día. Estos cambios se podían correlacionar con cambios biológicos en su conectividad cerebral.

Enfermedades raras

Los científicos apoyados por las ayudas de la Fundación Mutua Madrileña, también se encuentran estudiando enfermedades raras. En Santiago de Compostela, el doctor David Araújo lleva años centrado en un síndrome neurodegenerativo del que solo hay seis casos descritos en el mundo. Todos los portadores de la mutación que origina esta enfermedad se encuentran en Murcia.

Araujo ha desarrollado un modelo animal de la enfermedad para probar nuevos fármacos. Así, ha encontrado una molécula que, aplicada sobre la única niña con la enfermedad que vive en la actualidad, ha ralentizado temporalmente la progresión.

Cáncer de pulmón

Por su parte, el equipo de los doctores Carlos Camps y Antonio Pineda, del Hospital General y el Hospital La Fe de Valencia, han dedicado la ayuda de la Fundación Mutua Madrileña a buscar una aplicación a la última tecnología para simplificar y adelantar el diagnóstico del cáncer de pulmón. Para ello han utilizado la metabolómica, una ciencia que va un escalón más allá de la genética y de la proteómica. Gracias a ésta han conseguido detectar la enfermedad en una gota de sangre y han abierto camino en el desarrollo de tests menos invasivos y más precisos.

Fracturas de cadera

El equipo de la doctora Paloma Gómez Campelo, del Hospital Universitario La Paz en Madrid, ha puesto en marcha un Registro Nacional de Fracturas de Cadera, que permitirá tomar decisiones sobre el tratamiento más adecuado para reducir la invalidez, como consecuencia de este problema.