Emilio Botín, presidente del Banco Santander, ha sido el destinatario de una carta redactada por el comité de Golden Line, donde piden su «ayuda y mediación» ante la pretensión de Konecta, de la que el banco es «accionista mayoritario», de trasladar a los trabajadores de la plataforma de Torrelavega a Valladolid.

En el escrito, el comité informa a Botín de las «graves consecuencias» de esta «propuesta de movilidad» derivada de la subrogación a Konecta del servicio que Golden Line venía prestando para Vodafone, y le pide que «tome cartas en el asunto».

Así lo ha señalado durante la concentración el delegado de CCOO en Golden Line, Ramón Benito, quien ha explicado que a través de una carta de Emilio Botin al secretario general del PRC, Miguel Angel Revilla, han sabido que el próximo miércoles, día 28, se celebrará una reunión «a tres bandas» entre el Gobierno regional, Banco Santander y el consejero delegado de Konecta, Jesús Vidal -el mismo día que la reunión tripartita entre Gobierno, dirección y comité de Sniace-.

Benito ha criticado que Konecta no haya «barajado en ningún momento» medidas «menos traumáticas» y ha reiterado que el traslado a Valladolid es inviable para los 150 trabajadores de Golden Line, cuyos sueldos son de «900 euros al mes en el mejor de los casos» y entre los que hay muchas madres con jornada parcial.

El comité propone como alternativas aumentar la carga de trabajo del call center de Torrelavega con servicios de otras compañías. En el supuesto de que Konecta «no cambie de opinión» respecto al traslado, pide que éste no tenga que ser única y exclusivamente a Valladolid sino que los trabajadores puedan elegir centros más cercanos como los de Asturias o Bilbao, o incluso Madrid y Barcelona, ya que la empresa tiene plataformas «prácticamente en toda España».

Dejar respuesta