La acumulación de residuos registrada en la plaza de Cañadío y sus calles próximas tras el comienzo de la Semana Grande de Santander ha reabierto el debate sobre la convivencia, el botellón y la capacidad de los servicios municipales para responder al aumento de la actividad nocturna. La denuncia vecinal difundida el sábado ha tenido ya respuesta del Ayuntamiento, que asegura que los equipos de limpieza trabajaron durante la noche y a primera hora de la mañana para recuperar el estado de las calles.

Las primeras imágenes de suciedad aparecieron después del chupinazo celebrado el viernes 17 de julio. La plaza de Cañadío, uno de los principales espacios de ocio nocturno de Santander, amaneció con botellas, vasos, bolsas y otros desperdicios repartidos por el suelo después de una noche de elevada afluencia. La Asociación de Vecinos de Pombo, Cañadío y El Ensanche volvió a denunciar una situación que, según sostiene, se repite durante los grandes acontecimientos festivos.

El colectivo vecinal no limita sus críticas a la retirada de los residuos. También cuestiona la tolerancia hacia el consumo de alcohol en la vía pública y las consecuencias que las concentraciones nocturnas tienen sobre el descanso, la limpieza y la convivencia. Su mensaje, “si nada cambia, todo sigue igual”, resume el malestar ante unas escenas que los residentes consideran recurrentes.

El Ayuntamiento defiende la actuación del servicio de limpieza

El concejal de Dinamización Social, Fran Arias, respondió el domingo a las quejas y aseguró que los trabajadores del servicio municipal habían intervenido durante la noche y a primera hora para dejar la ciudad en condiciones adecuadas. El Consistorio defiende así el trabajo realizado tras las primeras jornadas festivas, aunque la versión municipal contrasta con las fotografías y denuncias difundidas por los residentes.

La polémica se produce apenas un mes después de la entrada en funcionamiento del nuevo contrato de recogida de residuos y limpieza viaria, gestionado por la UTE Acciona-Oxital desde el 16 de junio. El acuerdo tiene una duración de diez años y un importe de 253,8 millones de euros. La implantación completa de todas las mejoras previstas deberá finalizar antes de junio de 2027.

El nuevo servicio contempla la renovación de más de 3.600 contenedores, la sustitución de papeleras y la incorporación progresiva de vehículos y maquinaria. El Ayuntamiento también anunció la llegada de 15 operarios adicionales, aunque desde el inicio del contrato ha pedido tiempo para completar la reorganización y adaptar los medios humanos y técnicos.

Diez días de celebraciones y máxima presión sobre las calles

La limpieza afronta ahora una prueba especialmente exigente. La Semana Grande comenzó el 17 de julio y se prolongará hasta el día 26 con más de 300 propuestas, conciertos, casetas, actividades infantiles y espectáculos repartidos por numerosos puntos de Santander. El chupinazo congregó a una multitud y estuvo precedido por un desfile de más de 3.500 peñistas.

La Feria de Día cuenta con 30 casetas y cinco establecimientos móviles distribuidos entre la plaza del Ayuntamiento, Alfonso XIII, los Jardines de Pereda y el Parque de Mesones. Estos espacios permanecen abiertos diariamente hasta pasada la medianoche, lo que incrementa la generación de residuos y obliga a organizar actuaciones continuas de recogida y limpieza.

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