La reconstrucción de la caseta de las jirafas del Parque de la Naturaleza de Cabárceno finalizará antes de fin de año tras superar los permisos y autorizaciones de varios organismos públicos, tanto autonómicos como municipales, que se han requerido ante las características de “suelo rústico especial de protección minera” donde está ubicado.

Con un importe de 200.000 euros, la obra ya ha comenzado y avanza “a buen ritmo” para albergar a los animales tras el incendio que las anteriores instalaciones sufrieron el pasado mes de enero.

Los trabajos previos de la reconstrucción de la caseta han sido de sostenimiento y estabilización de los taludes que rodean el lugar en el que se levantará el edificio. Para ello se han empleado medios de voladura y redes de cable.

Según informa el Gobierno regional en un comunicado, las obras se están desarrollando conforme a la programación establecida, y ya se ha dispuesto el suelo del edificio, comenzando a crecer en vertical con los muros de sostenimiento traseros y la preparación de los pilares. Desde Cantur explican que el tono blanquecino que se observa en los taludes es consecuencia de la hidrosiembra con la que se pretende recuperar la vegetación y evitar la implantación de especies invasoras.

El nuevo edificio de guarda y manejo de jirafas se ha diseñado para alojar hasta cinco ejemplares de jirafas, disponiendo además de compartimentos desmontables en su interior para diferenciar los espacios en función de las necesidades de manejo de los animales, tales como separación de machos, protección de crías, etcétera.

En el diseño del edificio ha primado la eficiencia energética de las instalaciones y el bienestar de los animales. Por ese motivo se instalará un sistema de calefacción mediante infrarrojos, avalado por la Asociación internacional de Centros de Conservación de Fauna (EAZA), y se dispondrá de un aislamiento extra para permitir unas condiciones de confort térmico adecuadas para esta especie, que precisa una temperatura mínima entre de 12 y 15 grados

Las formas del edificio y materiales empleados se han seleccionado buscando la máxima integración en el entorno, empleando la madera en los revestimientos estéticos exteriores y la chapa en cubierta con tonalidades marrones. Las instalaciones se completan con un sistema de detección de incendios, suministro de agua, red de fibra óptica para monitorización, suministro eléctrico e iluminación.