La Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria (AEHC) y los directores de los principales medios de comunicación de Cantabria decidieron anoche, por unanimidad, conceder a la Cofradía de la Santísima Cruz de Santo Toribio el Premio Horeca 2017 en una votación celebrada en el Hotel-Escuela Las Carolinas (Santander).

Fundada en 1181, la Cofradía de la Santísima Cruz es una de las más antiguas de España. Está formada por 2.800 cofrades que colaboran en todo lo relativo al monasterio de Santo Toribio de Liébana y a la conservación de la reliquia.

La Cofradía recibirá este reconocimiento en la XXXV Gala de Hostelería, que tendrá lugar el próximo martes, día 28 de noviembre, en el Palacio de la Magdalena. Lo recogerá Javier Lombraña, presidente de la Cofradía, de manos del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y del presidente de la AEHC, Ángel Cuevas.

El Premio Horeca tiene como objetivo premiar a la persona o entidad que, sin tener relación directa con el mundo del turismo, haya contribuido a lo largo del tiempo a la promoción turística de Cantabria, tanto dentro como fuera de la comunidad autónoma. El Jurado tomó su decisión en el transcurso de tres votaciones y otras tantas deliberaciones en las que, como en cada edición, se optó entre numerosas personalidades e instituciones vinculadas a Cantabria.

El Premio HORECA consiste en una escultura en forma de sirena realizada en bronce, obra del escultor cántabro José Cobo Calderón. Desde 1982, año en que se comenzó a hacer entrega del mismo, lo han recibido desde instituciones -como la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, el Festival Internacional de Santander o la Fundación Albéniz- a personas muy queridas en Cantabria, caso de Vital Alsar, Severiano Ballesteros, Ruth Beitia, Pedro Munitis, Raúl Gutiérrez (Rulo) o Los 10.000 del Soplao. El premiado de la pasada edición fue Destilería Siderit (Rubén Leivas y David Martínez).