La Fundación Botín dará inicio la próxima semana al Ciclo de Cine “Panorama histórico del Cine Latinoamericano”, que comenzará el próximo 25 de enero con diversas sesiones hasta el 31 de marzo.

En concreto, el ciclo de cine estará coordinado por Richard Peña, Director Emérito del New York Film Festival y Profesor de Estudios cinematográficos en la Universidad de Columbia. Las películas se proyectarán en versión original subtitulada.

Según comenta esta fundación en Cantabria, el cine llegó a América Latina pocos meses después del estreno de las películas de los hermanos Lumière en Paris. Durante 1897, son varios los países del continente que ven nacer sus primeras cintas, y otros las verán antes que se acabe el siglo.

La organización que preside Javier Botín puntualizó que la aparición del cine sonoro tuvo consecuencias notables en la producción latinoamericana. Los productores se dieron cuenta que existía un gran mercado potencial para el cine en español, por lo que, a principios de los años 30, México, Argentina y España iniciaron una lucha por el dominio de este mercado, pero, a comienzos de la década de los 40, la victoria de los mexicanos fue casi completa.

Posteriormente, explica la fundación, tras de la II Guerra Mundial surgen una serie de obras maestras como Los Olvidados de Luis Buñuel y resurge el cine argentino. Sin embargo, la gran revelación fue el Cinema Novo brasileiro en los años 60.

En este sentido, películas de esa época en Brasil, México y Argentina son protagonistas en este ciclo. Las seleccionadas por esta fundación en pro del desarrollo son:

-Límite, 1930. Mario Peixoto, Brasil.

Enero 25 (120 min.)

Según la organización, se trata de una incuestionable obra maestra del cine latinoamericano, Límite es la única película del poeta y novelista Mario Peixoto, quien emprendió este proyecto cuando tenía solo 22 años, después de haber visto obras del cine de vanguardia francés, alemán y soviético durante sus estudios en Europa. Obra sutil y sorprendente, no tuvo apenas distribución comercial y se proyectó sólo en contadas ocasiones.

-María Candelaria, 1943. Emilio Fernández, México.

Febrero 01 (96 min.)

Esta película, que se proyectará en el marco de estas actividades en Santander, cuenta la trágica historia de una hermosa mujer indígena rechazada por su comunidad debido a que es hija de una prostituta. Fue el primer éxito verdaderamente internacional de la cinematografía mexicana y recibió dos premios (uno de ellos por la fotografía de Gabriel Figueroa) en el primer Festival de Cine de Cannes en 1946.

-Los olvidados, 1950. Luis Buñuel, México.

Febrero 15 (80 min.)

Escrita y dirigida por Luis Buñuel, que obtuvo el premio al mejor director en el Festival de Cannes,​ Los  olvidados  cuenta una historia trágica y realista sobre la vida de unos niños en un barrio marginal de la Ciudad de México. El negativo original de la película ha sido declarado Memoria del Mundo por la Unesco en 2003.

-La mano en la trampa, 1961. Leopoldo Torre-Nilsson, Argentina.

Marzo 15 (89 min.)

Según explica la organización que promueve el arte en Santander, esta película de Leopoldo Torre Nilsson ofrece un retrato del mundo enclaustrado y autodestructivo de la burguesía rural argentina a través de una familia que lucha por ocultar su terrible secreto al resto del mundo.

-Vidas secas, 1963. Nelson Pereira dos Santos, Brasil.

Marzo 22 (103 min.)

Vidas secas es una adaptación de la novela del gran autor brasileño Graciliano Ramos. Narra dos años en la vida de una familia campesina brasileña, que lucha por sobrevivir entre la opresión arbitraria de los terratenientes y la policía. La película anunció al mundo la llegada de Cinema Novo (Nuevo Cine), un movimiento que convertiría al cine brasileño en la década de 1960 en uno de los más admirados del mundo.

-Futbolín, 2013. Juan José Campanella Argentina.

Marzo 31 (106 min.)

Este ciclo, lleno de creatividad y talento de las producciones latinoamericanas, se cierra con la historia de Amadeo es un chico tímido y virtuoso que deberá enfrentarse a un habilidoso rival sobre el campo de fútbol, conocido con el apodo de «El Crack». Para ello, contará con la inestimable ayuda de unos jugadores de futbolín liderados por el Wing, un carismático extremo derecho. Las aventuras de Amadeo y los jugadores tendrán como telón de fondo no solo el fútbol, sino también el amor, la amistad y la pasión. Se trata de la primera película de animación argentina en 3D. El guión y la dirección es de Juan José Campanella, director de «El secreto de sus ojos».