La jueza que investiga el accidente de la pasarela de El Bocal ha acordado tomar declaración como investigado al representante legal de Dragados, empresa encargada de ejecutar las obras de la infraestructura. La magistrada también ha declarado a la constructora como posible responsable civil por su eventual incidencia en el resultado del siniestro.

La decisión modifica el criterio inicial de la instructora, que había rechazado investigar a Dragados y había citado a su representante únicamente como testigo. Sin embargo, la jueza ha estimado el recurso de reforma presentado por una de las acusaciones particulares y ha fijado la declaración para el próximo 31 de julio.

El procedimiento investiga el desplome de una pasarela de la senda costera situada en una zona rocosa del norte de Santander. El accidente ocurrió el pasado 3 de marzo y provocó la muerte de seis personas, mientras que otra resultó herida de gravedad.

Las diferencias entre el proyecto y la obra ejecutada

La magistrada ha adoptado esta nueva decisión después de analizar las declaraciones realizadas el 19 de junio por los peritos propuestos por dos de las personas investigadas: el antiguo jefe del Servicio de Proyectos y Obras en Costas y el ingeniero de la empresa Fronda que firmó el proyecto.

Los especialistas incidieron en una diferencia ya detectada por el perito judicial entre el diseño elaborado por Fronda y la ejecución realizada por Dragados.

Según el proyecto, los rastreles y durmientes de la pasarela aparentaban mantener una continuidad en toda la longitud del puente. Sin embargo, en la estructura finalmente construida cada elemento fue dividido en dos piezas de la mitad de longitud.

El perito judicial había considerado inicialmente que esta modificación no resultaba significativa para el comportamiento estructural global. No obstante, los otros dos expertos se mostraron más contundentes sobre sus posibles consecuencias.

Uno de ellos sostuvo que dividir cada rastrel en dos segmentos iguales debilitó la robustez del conjunto, mientras que el otro aseguró que la modificación incrementó de manera notable la vulnerabilidad de la solución utilizada.

La jueza señala en su resolución que esta diferencia entre lo proyectado y lo construido no aparece como la causa inmediata del colapso. Aun así, considera que existen indicios suficientes para pensar que pudo condicionar la forma especialmente brusca en la que se rompió el tablero.

Esta rotura habría provocado un denominado “efecto trampilla”, circunstancia que justifica, a juicio de la magistrada, que se investigue la posible actuación negligente de la empresa constructora y su eventual incidencia en las consecuencias del accidente.

Siete personas investigadas por el siniestro

Con la incorporación del representante de Dragados, la instrucción ha iniciado acciones penales contra siete personas relacionadas con los hechos.

Entre ellas se encuentran la gestora del servicio de emergencias 112 que recibió la llamada de un vecino el día anterior al accidente, en la que advertía sobre el estado de la pasarela, y la agente de la Policía Local que recibió posteriormente ese aviso.

También figuran el jefe de la Demarcación de Costas en Cantabria y director facultativo de las obras de la senda costera, los dos funcionarios que han ocupado la jefatura del Servicio de Proyectos y Obras desde la construcción de la infraestructura y el ingeniero que firmó el proyecto de la pasarela de madera.

Además de Dragados, la magistrada ha señalado como posibles responsables civiles al Ayuntamiento de Santander y a la Demarcación de Costas en Cantabria.

El auto que estima el recurso de reforma no es firme. Contra la resolución todavía puede presentarse un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Cantabria.

Compartir en: