La oferta de alquiler de temporada en Santander registró un fuerte crecimiento durante el primer trimestre del año, al aumentar un 34% en comparación con el mismo periodo de 2025, mientras que la oferta de alquiler permanente descendió un 9%, según los datos difundidos por idealista. La evolución confirma una tendencia de cambio dentro del mercado residencial, en el que los arrendamientos temporales siguen ganando protagonismo frente a las fórmulas tradicionales.
Santander acelera por encima de la media nacional
El incremento experimentado por la capital cántabra en este segmento temporal se sitúa claramente por encima del conjunto de España, donde este tipo de oferta creció un 22% interanual. En el caso de Santander, la subida supera en 12 puntos la media nacional, lo que refleja una mayor intensidad en el desplazamiento de parte de la oferta hacia modalidades más flexibles.
Aun así, el peso del alquiler de temporada en Santander continúa siendo reducido si se compara con el promedio nacional. Este formato representa solo el 6% de la oferta total de alquiler en la ciudad, muy por debajo del 27% que alcanza en el conjunto del país.
El alquiler permanente pierde presencia
En paralelo, la oferta de alquiler estable continúa reduciéndose. En Santander, la caída del 9% también empeora el comportamiento nacional, donde el retroceso interanual fue del 3%. De este modo, la capital cántabra muestra una reducción seis puntos superior a la media del país en el segmento de arrendamientos permanentes.
Este comportamiento se enmarca en un contexto más amplio de transformación del mercado del alquiler, donde cada vez más propietarios apuestan por fórmulas temporales, distintas del alquiler turístico, frente a los contratos de larga duración.
Un fenómeno extendido en España
A nivel nacional, idealista constata que el alquiler de temporada continúa ampliando su presencia dentro del mercado inmobiliario. Al cierre del primer trimestre de 2026, esta modalidad ya suponía el 27% del total de la oferta en España, consolidando su avance frente al alquiler permanente, que sigue perdiendo peso.
Entre las capitales con mayores caídas de la oferta permanente destacan Pamplona, A Coruña, San Sebastián o Bilbao, mientras que en otros mercados la reducción también ha sido notable. En cambio, algunas ciudades han logrado aumentar la oferta disponible, aunque de forma desigual según el territorio.
En cuanto a los alquileres temporales, los mayores repuntes se concentran tanto en mercados tensionados como en ciudades donde este fenómeno era hasta hace poco residual. Además, en algunos grandes núcleos urbanos esta modalidad ya alcanza una presencia especialmente elevada dentro del total de viviendas ofertadas.
Un mercado cada vez más tensionado
Los datos reflejan que el mercado del alquiler sigue reconfigurándose, con una oferta permanente que pierde fuerza y una modalidad temporal que avanza como alternativa para muchos propietarios. En Santander, aunque su peso aún es limitado, el crecimiento de esta fórmula y el retroceso del arrendamiento tradicional evidencian una dinámica similar a la que ya se observa en otros puntos del país.





