Las obras de reparación del aparcamiento subterráneo de la plaza de Pombo de Santander comenzarán el próximo 5 de octubre y tendrán una duración máxima de 13 meses. El Ayuntamiento ha presentado a los vecinos afectados la solución técnica planteada después de los estudios, sondeos y mediciones realizados durante los últimos meses para determinar el origen de los daños que obligaron a cerrar la infraestructura.
La alcaldesa de Santander, Gema Igual, trasladó este miércoles a los residentes las conclusiones del último informe técnico, elaborado en agosto e incorporando un estudio geotécnico. Los nuevos análisis han permitido precisar el diagnóstico del aparcamiento y descartar una de las hipótesis que se habían manejado inicialmente: que la presión del agua hubiese provocado un levantamiento de la losa de cimentación.
Según el Ayuntamiento, los daños detectados se deben a la combinación de tres factores principales: la falta de armadura de cortante en los nervios afectados, el exceso de cargas sobre la cubierta y los asentamientos de la cimentación. La documentación técnica cifra la carga total soportada por la cubierta en un 23% más de la utilizada como referencia en el proyecto.
Los estudios realizados sobre la infraestructura de la Plaza de Pombo, también han permitido determinar que las fisuras observadas afectan a una capa añadida de hormigón de aproximadamente 12 centímetros, mientras que no se han detectado en la losa estructural situada debajo. Los técnicos han constatado, además, la existencia de armadura tanto en la parte superior como en la inferior de esa losa.
Respecto a los asentamientos, los sondeos han mostrado que el terreno presenta condiciones diferentes según la zona. En algunos puntos, los apoyos se encuentran directamente sobre roca, mientras que en otros existen materiales menos firmes bajo la losa. El estudio geotécnico plantea como posibilidad que la circulación de agua haya arrastrado partículas finas del terreno con el paso del tiempo, favoreciendo la aparición de huecos y posteriores asentamientos. Esta cuestión todavía deberá ser comprobada mediante nuevos trabajos.
Para ello están previstas 16 perforaciones, que permitirán determinar qué pilares necesitan ser reforzados mediante micropilotes. El Ayuntamiento ha señalado que estas comprobaciones se realizarán durante la ejecución de las obras y que no impiden avanzar con la rehabilitación prevista.
La intervención será más amplia de lo previsto inicialmente. Como primer paso se realizará un apuntalamiento específico de las dos plantas del aparcamiento, necesario para garantizar las condiciones de seguridad durante los trabajos. También se reducirá el peso que actualmente soporta la cubierta mediante la retirada controlada de los rellenos y de elementos de la plaza, entre ellos los árboles, bancos y farolas. El templete se mantendrá inicialmente para comprobar si está asentado sobre el relleno o directamente sobre el forjado.
En la parte inferior del aparcamiento está previsto retirar la capa adicional de hormigón de 12 centímetros, actuar sobre las filtraciones, reparar e impermeabilizar las juntas y conducir el agua hacia los pozos. Posteriormente se ejecutará una nueva capa armada sobre la losa inferior y se actuará también sobre el forjado intermedio. En esta zona se completará el escaneado de los nervios para determinar cuáles necesitan refuerzo. El informe técnico recomienda realizar una prueba de carga una vez finalizada la reparación.
Los trabajos se organizarán en tres fases. La primera estará centrada en el apuntalamiento y la descarga de la plaza; después se desarrollará la rehabilitación del aparcamiento, con el objetivo de recuperar su funcionamiento lo antes posible; y, finalmente, se abordará la urbanización de la plaza. Esta última actuación podrá consistir en la reposición del espacio actual o en una nueva configuración, cuya definición se consensuará con los vecinos.
La reparación del aparcamiento corresponderá a la empresa concesionaria, mientras que el Ayuntamiento asumirá las actuaciones relacionadas con la urbanización de la plaza. Las comprobaciones que todavía están pendientes también permitirán determinar si alguno de los trabajos pudiera estar relacionado con posibles responsabilidades por vicios ocultos.
El parking permanece cerrado desde mayo de 2026, cuando el Ayuntamiento ordenó su clausura completa después de que nuevos estudios técnicos detectaran afecciones en más zonas de las inicialmente previstas. En aquel momento se consideró necesario vaciar la instalación para poder realizar una evaluación integral de su estructura.
El Ayuntamiento había estimado inicialmente que la rehabilitación podría prolongarse hasta la primavera de 2027 en el escenario más favorable, aunque los primeros estudios contemplaban incluso la posibilidad de que los trabajos se extendieran aproximadamente un año y medio. El nuevo diagnóstico ha permitido concretar ahora una intervención con una duración máxima de 13 meses para las actuaciones del aparcamiento, mientras que la posterior urbanización de la plaza tendrá un desarrollo independiente.
Con el inicio fijado para el 5 de octubre, el Consistorio continuará trabajando en paralelo en las perforaciones pendientes, la aprobación de la solución técnica, el cierre de las mediciones y el presupuesto, así como en la definición del procedimiento de contratación y del calendario definitivo. Mientras duren las obras, el Ayuntamiento ha asegurado que mantendrá el contacto con los usuarios afectados y continuará informándoles de la evolución de la rehabilitación.





