Con la llegada del otoño, el cambio de armario vuelve a poner el foco en las prendas de punto, las chaquetas y las superposiciones. Para la temporada otoño-invierno 2026-2027, Mango propone alejarse de una paleta exclusivamente oscura y combinar los tonos habituales de los meses fríos con colores pastel y otros mucho más intensos.

La firma española fundada por Isak Andic, ha situado el gris antracita, el baby pink, el berenjena, el azul Klein y el butter yellow o amarillo mantequilla entre los colores destacados de la temporada. A ellos se suma la presencia del burdeos, mencionado por Mango como uno de los tonos profundos llamados a ganar espacio en prendas y complementos durante los próximos meses.

El gris antracita se consolida como el nuevo básico

Una de las opciones más fáciles de incorporar al armario es el gris antracita. Mango apuesta por utilizarlo tanto en conjuntos de inspiración sastre como en jerséis, cárdigans y prendas vaqueras.

La recomendación pasa por combinar diferentes intensidades de gris con blanco y negro, creando estilismos monocromáticos que permiten reutilizar prendas básicas. La firma también propone llevar este color al terreno del denim, con acabados desgastados y detalles de inspiración más informal.

Para afrontar el entretiempo en Santander, esta gama permite además jugar con las capas: camiseta o camisa, jersey ligero y americana pueden convertirse en una combinación práctica cuando las temperaturas cambian a lo largo del día.

Rosa pastel y berenjena: dos extremos que convivirán este otoño

El baby pink rompe con la idea de reservar los tonos pastel para primavera y verano. Mango lo lleva a blazers, blusas, prendas satinadas y jerséis, y recomienda combinarlo con colores neutros o con marrón chocolate. Otra posibilidad es recurrir al total look para convertir el rosa en el elemento protagonista del conjunto.

En el lado más oscuro de la paleta aparece el berenjena, que la marca propone especialmente para abrigos, vestidos y prendas de efecto piel. Accesorios como boinas, sombreros tipo bucket o balaclavas sirven, según la guía de Mango, para incorporar este tono sin necesidad de transformar completamente el armario.

Azul Klein para romper con los tonos neutros

Entre las propuestas más llamativas está el azul Klein, un color intenso que Mango lleva principalmente a abrigos y vestidos. La opción más sencilla para incorporarlo es combinarlo con beige y otros tonos neutros, de manera que una sola prenda concentre el protagonismo.

La firma liderada por Toni Ruiz plantea también combinaciones más atrevidas con gris o granate, ampliando así una paleta otoñal que este año no se limita a marrones, negros y colores tierra.

El amarillo mantequilla prolonga su presencia más allá del verano

El conocido como butter yellow tampoco desaparece con el cambio de estación. Mango señala una evolución hacia amarillos algo más intensos y cercanos al mostaza, que pueden aparecer tanto en prendas exteriores como en bolsos, bufandas y otros complementos.

Esta fórmula permite adaptar la tendencia de manera sencilla: no es necesario vestir de amarillo de pies a cabeza, sino que un jersey, una bufanda o un bolso pueden introducir el color en estilismos construidos sobre bases más neutras.

Rombos, encaje y sastrería: las prendas que acompañan a estos colores

El color no es la única clave de la temporada. En otra de sus guías publicadas este septiembre, Mango incluye entre sus tendencias para otoño-invierno los lazos, los estampados de rombos, el encaje, los volantes, las chaquetas de inspiración napoleónica, los tops corseteros y las americanas entalladas. La compañía también recupera el denominado power dressing, caracterizado por blazers estructuradas, hombros marcados y pantalones de sastre.

Los rombos regresan especialmente en jerséis de punto y estilismos de inspiración preppy, mientras que el encaje y los volantes aportan el contrapunto romántico. Mango propone, por ejemplo, combinar un jersey de rombos con camisa blanca y pantalón de sastre, o utilizar blusas con volantes junto a pantalones amplios y vaqueros rectos.

La clave para este otoño parece estar, por tanto, en mezclar prendas duraderas con pequeños elementos de tendencia. Una americana gris, un jersey de punto o un pantalón de sastre pueden actualizarse con un complemento berenjena, una prenda azul Klein o un toque de amarillo. Una forma de trasladar las propuestas de pasarela y escaparate al día a día sin necesidad de renovar todo el armario.

Las recomendaciones forman parte de las guías de tendencias publicadas por Mango, en las que la compañía dibuja una temporada basada en el contraste entre tonos sobrios, colores luminosos, sastrería estructurada y detalles románticos.

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