Las bibliotecas municipales de Santander aumentaron sus usuarios en un 54,5 por ciento entre los años 2015 y 2018, pasando de 8.012 a 12.381 carnés de usuario emitidos en los siete centros de la red (la Biblioteca Municipal y las bibliotecas ubicadas en los centros Doctor Madrazo, Jado, Ateca, María Luisa Pelayo, Nueva Montaña y Cazoña).

La alcaldesa, Gema Igual, ofreció estos datos durante una visita a la biblioteca que se ha incorporado más recientemente a la red, la del centro cívico de Cazoña, acompañada por la concejala de Cultura, Miriam Díaz, y el coordinador de este servicio municipal, Pablo Susinos.

Ha destacado que casi se ha doblado la incorporación anual de nuevos socios en los últimos años, con un salto «especialmente significativo» en los carnés infantiles, en los que se ha pasado de 220 nuevos socios en 2015 a 550 en 2018, lo que supone un aumento del 150%.

La regidora ha apuntado que, según reflejan los datos de los barómetros de hábitos de lectura y compra de libros en España en 2018, los cántabros son los españoles que más libros compran al año (10,5) y ésta es la quinta comunidad autónoma con mayor índice de lectura, con un 63,3%, lo que demuestra el interés que la lectura despierta en nuestra región.

«Desde el Ayuntamiento, queremos seguir potenciando la lectura entre los santanderinos de todas las edades y, por eso, estamos dando un fuerte impulso a la red de bibliotecas municipales que, a día de hoy, consta de siete centros», ha subrayado.

Igual ha indicado que, para conseguir que los ciudadanos adquieran y mantengan este hábito y para que las bibliotecas sean también lugar de encuentro e intercambio, se está actuando en diferentes vías: aumentando su número y su distribución por barrios, modernizando las ya existentes, favoreciendo su uso con nuevas actividades, dotándolas de más recursos y ampliando sus horarios.

En cuanto a la ampliación de la red, ha recordado que en abril de 2018 inició su actividad la biblioteca del centro cívico de Cazoña, que cuenta con una superficie de 242 metros cuadrados, con una zona segregada para el público infantil y un pequeño almacén, y cuyo mobiliario y luminosidad, con grandes ventanas, la convierten en un espacio muy atractivo.

Respecto a la modernización de las existentes, en julio de 2017 se reabrió el centro cultural Doctor Madrazo, tras una remodelación integral que conllevó una inversión de 467.107 euros y que supuso que la superficie de la biblioteca aumentara de 154 a 187 metros cuadrados.