La regeneración ósea guiada “es una práctica clínica que permite, mediante el uso de biomateriales reabsorbibles, la regeneración del hueso de forma anatómica y funcionalmente idéntico al que estaba antes y desapareció por alguna razón”, señala el doctor José Luis Domínguez de la clínica dental en Alcalá de Henares Saludalia Dental.

La regeneración ósea guiada (ROG) ha resuelto alteraciones odontológicas consideradas un problema de salud pública, como por ejemplo la insuficiencia ósea de los huesos maxilares, algo muy común en pacientes con prótesis. En esos casos, y en los defectos de grandes magnitudes, la ROG acelera el tiempo de curación de las heridas óseas, dando mejor calidad de salud.

Para aplicar esta técnica se deben conocer los principios fundamentales relacionados con mecanismos biológicos y moleculares que rigen la reparación del tejido y, además, tener en cuenta los biomateriales disponibles para el procedimiento.

Y ante las dudas de algunos pacientes que llegan a esta clínica dental en Alcalá de Henares, el doctor siempre informa “que a la masa ósea sólo hay que guiarla e impulsarla, porque el cuerpo humano tiene la capacidad de renovar sus tejidos, sobre todo el hueso. De hecho, el cortical puede regenerarse un 5% al año y el trabecular 20% al año”.

Para que la ROG tenga el éxito esperado, más allá de la técnica y el biomaterial a usar (algo que sigue siendo una discusión controvertida), “el especialista debe tomar en cuenta la composición química y mecanismo de acción de los biomateriales a usar, los verdaderos requerimientos del paciente, su condición sistémica, los mecanismos biológicos y moleculares que subyacen a la técnica, la relación costo-beneficio y los procedimientos mínimamente invasivos”, destaca el doctor de Saludalia Dental Alcalá de Henares.

El hueso es un elemento importantísimo en el cuerpo humano: posibilita la acción mecánica de la musculatura, protege órganos vitales y alberga la médula ósea hematopoyética. Es reservorio de calcio, fósforo y otro iones; también es una reserva de proteínas que participan en la regulación de la diferenciación celular, en la integridad y función del tejido óseo.

Cuando hay una lesión en el hueso maxilar, el que sostiene la dentadura, tiende a recuperarse a través de tres etapas de cicatrización que van desde la formación de hueso sobre las membranas de tejido conectivo fibroso, a partir del mesénquima sin pasar por una etapa cartilaginosa.

Finalmente, siendo la ROG una terapia que se fundamenta en la utilización de sistemas de barrera mediante membranas que aíslan un determinado defecto óseo, excluyendo células provenientes del epitelio gingival y el tejido conectivo en el proceso de cicatrización, resulta uno de los de mayor éxito en su aplicación.

Sin embargo, “esta técnica no puede ser aplicada a todo paciente por igual. Las guías médicas la desaconsejan en casos de defectos óseos de una pared; en pacientes con patología sistémica no controlada, o sometidos a radioterapia de cabeza y cuello; ni a personas bajo tratamiento con bisfosfonatos”, destaca el dentista en Alcalá de Henares de Saludalia Dental.