Pongámonos en situación: por los motivos que sean, necesitamos cambiar la empresa de limpieza que limpia nuestra oficina, comunidad de propietarios, etc.

Buscamos por Internet y pedimos presupuesto a varias de las empresas que aparecen en las primeras páginas de Google y que nos ofrecen confianza. ¿Qué podemos esperar a partir de ese momento?

Primer contacto por parte de las empresas de limpieza

Las empresas de limpieza contactarán con nosotros, normalmente por vía telefónica, para concretar los detalles del servicio que estamos buscando.

Este primer contacto nos va a dar una primera pista de si esa empresa nos interesa o no. Factores como la rapidez con la que contactan con nosotros, la amabilidad de la persona que nos llama, su profesionalidad y conocimiento del servicio de limpieza, ya nos van a indicar si esa empresa nos va a dar un buen servicio en el futuro o no.

Posible visita a nuestras instalaciones

En el primer contacto telefónico, la empresa de limpieza nos debe informar de si es necesario visitar nuestras instalaciones para elaborar el presupuesto o no. En ocasiones, por teléfono se pueden concretar los aspectos necesarios para el presupuesto, pero en otras, la visita es fundamental.

La visita a nuestras instalaciones también va a ser clave para evaluar a las distintas empresas. La puntualidad, el trato que nos dispensen en la visita, si de verdad están entendiendo nuestras necesidades, y la profesionalidad de la persona son elementos muy valiosos para la tomar una decisión.

Presupuesto  

Tras el contacto telefónico y la eventual visita, la empresa de limpieza nos enviará un presupuesto para el servicio de limpieza de nuestras instalaciones.

Si queremos tomar una buena decisión, en ese presupuesto no podemos limitarnos a valorar exclusivamente el aspecto económico, sino que debemos tener en cuenta los siguientes factores:

  • Si nos han enviado el presupuesto en el tiempo acordado.
  • Presentación del presupuesto. Un presupuesto con una buena imagen suele ser sinónimo de empresa que se preocupa por los detalles y por agradar al cliente.
  • Claridad del presupuesto. Los trabajos que se van a realizar deben especificarse de forma clara, así como los tiempos que se van a destinar (horas/día). También se debe especificar claramente aspectos del día a día, como qué ocurre en días festivos (si hay servicio o no), materiales que se van a aportar, cómo se van a revisar los precios en años sucesivos, qué tratamiento económico se va a dar a los consumibles higiénicos (papel higiénico, papel secamanos, etc).

Una vez analizados de forma concienzuda todos los aspectos expuestos, estaremos en posición de tomar la mejor decisión sobre la empresa de limpieza que va a prestar servicios en nuestras instalaciones, y podremos elegir una empresa seria y profesional que cumpla con nuestras expectativas.