La limpieza de oficinas es un aspecto indispensable que las empresas deben tener en cuenta, ya que los lugares de trabajo tiene que estar en condiciones óptimas para que estos se puedan desempeñar adecuadamente.

Los trabajadores pasan muchas horas en la oficina y por ellas pasan muchas personas, por lo que la higiene debe ser una cuestión fundamental a tener en cuenta. Además, una limpieza de oficinas superficial no es suficiente, sino que esta tiene que ser integral y poder alcanzar también los pequeños detalles.

Entre los pequeños aspectos que las empresas de limpieza de oficinas deben tener en cuenta se encuentran los teléfonos. Los trabajadores mantienen un contacto corporal con el objeto tocándolos, acercándolos a la cara y boca, varias veces a diario. Por tanto, los teléfonos deben estar en impolutos.

Los teclados y ratones del ordenador también acumulan mucha suciedad a través del contacto con nuestras manos. La empresa encargada de la limpieza de oficinas debe considerar este aspecto para llevar a cabo la limpieza en profundidad sin estropearlos. Existen multitud de técnicas que los profesionales experimentados dominan a la perfección.

La mayoría de las mesas de oficina tienen cajoneras debajo, normalmente con ruedas, que se desplazan con facilidad. Esta zona es muy proclive a acumular suciedad, por lo que los encargados de gestionar la limpieza deberán tenerlo en cuenta, prestando especial atención a desplazar las cajoneras para limpiar la suciedad que se haya acumulado debajo.

Los baños y la cocina son un foco de bacteria por lo que deben estar siempre perfectamente limpias e higienizadas.

Una buena empresa de limpieza prestará atención a este tipo de detalles, que son fundamentales si se desea un nivel de limpieza óptimo, y así conseguir una imagen impecable de las instalaciones.