Una parcela residencial situada en la calle Alta de Santander ha salido a subasta pública por un precio de salida de 1,5 millones de euros, una cantidad que supone un descuento del 55% respecto a su tasación, calculada en 3,3 millones. El lote cuenta con 687 metros cuadrados de suelo residencial finalista y se presenta como una oportunidad para promotores interesados en desarrollar nuevos proyectos en una zona consolidada de la capital cántabra.
El activo se ubica en los números 85 y 87 de la calle Alta y está compuesto por 15 fincas urbanas adyacentes. Según la información difundida por el portal Escrapalia, la parcela permite una edificabilidad de 4.100 metros cuadrados, lo que refuerza su atractivo para operaciones inmobiliarias de carácter residencial.
La subasta permanecerá abierta hasta el 30 de junio. Las personas o empresas interesadas deberán registrarse en la plataforma y realizar un depósito de garantía de 66.000 euros, que será reembolsado en caso de no resultar adjudicatarias.
Un activo en una zona residencial consolidada
La ubicación del lote es uno de los principales elementos de interés de la operación. La calle Alta se encuentra en un entorno residencial ya consolidado, con conexión con el centro de Santander y acceso a transporte público. Estas características convierten la parcela en un activo especialmente relevante para proyectos vinculados a vivienda.
Desde Escrapalia destacan que se trata de un inmueble con capacidad para atraer a promotores que busquen posicionarse en el mercado residencial de la ciudad. La combinación de suelo finalista, edificabilidad y precio de salida inferior a la tasación sitúa la operación dentro de un segmento atractivo para inversores especializados.
El lanzamiento de esta subasta se produce en un contexto en el que el mercado inmobiliario mantiene un elevado interés por los activos urbanos bien ubicados, especialmente en ciudades donde la disponibilidad de suelo residencial es limitada y la demanda de vivienda continúa presionando la oferta.
Una operación vinculada a Reyal Urbis
La subasta forma parte del proceso de liquidación de Reyal Urbis, una de las grandes inmobiliarias españolas antes del estallido de la burbuja. La compañía llegó a convertirse en uno de los principales grupos promotores del país, pero terminó protagonizando una de las mayores crisis empresariales del sector inmobiliario.
Tras varios intentos de refinanciar su deuda, Reyal Urbis presentó concurso voluntario de acreedores en febrero de 2013. El procedimiento fue admitido poco después por el Juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid. Años más tarde, en septiembre de 2017, el juzgado notificó el auto de liquidación de la sociedad, acordando su disolución y el cese de sus administradores.
La venta de activos como el de la calle Alta se enmarca en ese proceso de liquidación, mediante el que se busca dar salida a distintos bienes inmobiliarios vinculados a la antigua promotora. En este caso, el lote de Santander destaca por su carácter residencial y por su posible desarrollo urbanístico.
Santander mantiene el foco inmobiliario
La subasta de esta parcela se suma a otras operaciones recientes que han despertado interés en Santander. En las últimas semanas también ha generado expectación la venta pública de una casa situada junto a la playa de La Magdalena, una propiedad que salió a subasta judicial voluntaria por decisión de los herederos.
Ese inmueble comenzó con un precio de salida de 1,28 millones de euros y, tras recibir varias pujas, superó ya los 2 millones de euros, lo que supone un incremento de más de 700.000 euros respecto al importe inicial. La evolución de esa subasta refleja el interés que determinados activos singulares siguen generando en la ciudad.
En el caso de la calle Alta, el perfil del inmueble es diferente, ya que se trata de una parcela con potencial para promoción residencial. Sin embargo, ambas operaciones ponen de manifiesto la actividad del mercado inmobiliario santanderino y el atractivo de los activos urbanos con buena ubicación.





