La implementación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en Santander que comenzó el 1 de enero aún continua en su fase de adaptación y lo estará hasta el próximo 28 de febrero. Durante este tiempo, los ciudadanos podrán familiarizarse con las nuevas restricciones y la normativa aplicable, sin que se apliquen sanciones económicas inmediatas.

El concejal de Movilidad Sostenible, Agustín Navarro, explicó que la ZBE afecta a los vehículos con etiqueta A, es decir, aquellos fabricados antes de 2006 en el caso de diésel y antes de 2001 para los de gasolina, en un área de 2,5 kilómetros y 200.000 m2 del Ensanche, que representa solo el 0,6% de la superficie total de la ciudad. Las restricciones estarán en vigor de lunes a viernes, entre las 08:00 y las 19:00 horas.

Los residentes, trabajadores del área, propietarios de garajes, vehículos de personas con discapacidad, taxis, motos, vehículos de servicios o empresas o aquellos que utilicen los dos parkings públicos ubicados en la zona, no serán afectados por esta normativa.

El Ayuntamiento ha instalado señalización específica en las zonas afectadas y está llevando a cabo una campaña de concienciación para informar a los ciudadanos sobre las nuevas normas y su impacto. Además, no se penaliza económicamente a los infractores detectados mediante cámaras o controles automáticos, con el objetivo de permitir a los ciudadanos un tiempo de adaptación a la nueva normativa.

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