Las Casas del Águila y la Parra de Santillana del Mar acogen desde este jueves, y hasta el próximo 31 de enero, una exposición de dibujos realizados por los jóvenes que participaron en el programa ‘Mi patrimonio’, organizado por el Gobierno de Cantabria con motivo del Año Europeo del Patrimonio Cultural.

Durante los meses de julio y agosto, la Consejería de Educación, Cultura y Deporte convocó dicho programa, en el que han participado 73 niños de entre 6 y 14 años. Todos sus trabajos se recogen en un catálogo editado por la Consejería de Cultura y que se distribuirá por centros culturales y bibliotecas.

El objetivo fundamental de la iniciativa era descubrir y conocer el patrimonio de los principales municipios por los que discurre el Camino de la Costa en Cantabria, a través del dibujo. En esta tarea, han contado con la ayuda de la historiadora Karen Mazarrasa y la docente Comeca.

En el acto inaugural, la directora general de Cultura, Eva Ranea, ha mostrado su satisfacción por el éxito de esta iniciativa con la que se ha conseguido sensibilizar a los participantes sobre este tema, y ha señalado la necesidad de dar a conocer a los más pequeños nuestro legado como “garantía” de conservación para el futuro.

Según ha dicho, este programa “ha puesto en práctica la máxima de que no se cuida nada que no se valora, y no se valora lo que no se conoce”.

Para Ranea, ‘Mi patrimonio’ ha sido un “eficaz” instrumento para que los niños que han tomado parte en el mismo tengan una percepción más “clara y comprometida” con un legado centenario y que ha sido custodiado por sus mayores.

También ha destacado que se trata de una actividad más “participativa y activa” que ha alejado, por un tiempo, a los participantes de sus móviles y pantallas, y, además de conocer su entorno, han “podido disfrutar de otros valores como el compañerismo y la implicación en un proyecto que les ha mostrado las costumbres y tradiciones de las localidades donde habitan”.

En el mismo sentido se han manifestado las dos especialistas encargadas de ayudar a los más pequeños a realizar estos trabajos, que han valorado esta experiencia como “muy buena”, ya que, utilizando un recurso familiar como es el dibujo, los niños han estado trabajando y recibiendo información sobre iglesias, ermitas, casonas, viviendas rurales, abrevaderos, lavaderos, etc., todos ellos elementos patrimoniales de la ruta jacobea que transcurre por la región.