El Boletín Oficial de Cantabria (BOC) ha publicado el anuncio de información pública del Plan de Gestión de Lobo con el objetivo de que los interesados podrán presentar alegaciones y observaciones hasta el día 31 de enero ante la Dirección General del Medio Natural de la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria.

En ese plazo, el proyecto podrá consultarse en la propia Dirección General, situada en el Parque Científico y Tecnológico (PCTCAN), en esta página web y en el Portal de Transparencia de Cantabria

Este documento se plantea como una herramienta fundamental que, atendiendo a la demanda social y enmarcado en los conocimientos científicos y técnicos existentes en la actualidad, garantice el buen estado de conservación del lobo en Cantabria de forma compatible con el mantenimiento y la rentabilidad de la ganadería extensiva.

La finalidad última de este Plan es, según el consejero de Medio Rural, Pesca y Alimentación, Jesús Oria, cumplir con las obligaciones legales que establecen la normativa europea y estatal, manteniendo en un estado de conservación favorable a la especie, y que la relación entre la ganadería extensiva y el lobo, que nunca va a estar libre de conflictos, «se mantenga dentro de los límites del razonable debate y lejos de las posiciones maximalistas o de los oportunistas, que tanto daño hacen a su gestión».

El proyecto de Plan de Gestión plantea un marco normativo específico que considera los aspectos biológicos, ecológicos y sociales, basado en la mejor información disponible y en una gestión adaptativa que responda adecuadamente a la evolución de la especie y su entorno.

Asimismo, este Plan pretende lograr que los daños que el lobo produzca en la ganadería extensiva no hagan inviable, o condicionen de manera relevante, su mantenimiento, mejora y rentabilidad en nuestra región, considerando que se trata de una actividad económica clave para las zonas rurales y que, por tanto, es esencial para luchar contra el despoblamiento, además de jugar un papel crucial en la conservación de la biodiversidad y los paisajes de Cantabria.

Por ello, incluye medidas para prevenir los ataques de los lobos y también para compensar a las explotaciones de ganadería extensiva de la región los daños que pueda ocasionar en sus cabañas.