El Gobierno de Cantabria ha sido reconocido en la Bienal de Patrimonio Religioso de Paris por el programa de difusión del legado histórico y monumental que desarrolla la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, a través de la Dirección General de Juventud y Cooperación, en los campos de voluntariado juvenil de protección y conservación.

El Ejecutivo autonómico ha sido invitado a este evento que, organizado por Future for Religius Heritage (FHG), institución a la que pertenece el departamento que dirige Francisco Fernández Mañanes, y auspiciado por la UNESCO, se celebra dentro de la efeméride que conmemora el Año Europeo del Patrimonio Cultural.

En dicho encuentro tomarán parte diversos especialistas de distintos países europeos, que reflexionarán y hablarán sobre los medios para proteger y difundir el legado histórico, además de los distintos proyectos que se están poniendo en marcha a fin de hacer del mismo un motor de desarrollo y de bienestar, y un instrumento para fijar población en el ámbito rural. Campos de voluntarios de patrimonio

En la presentación de este programa, el director general de Juventud y Cooperación, Jorge Gutiérrez, ha resaltado la «estrecha» relación con la Dirección General de Cultura para llevar a cabo estos campos de voluntarios que se pusieron en marcha en 2017 para dar a conocer el Año Jubilar Lebaniego.

En dicho encuentro tomarán parte diversos especialistas de distintos países europeos, que reflexionarán y hablarán sobre los medios para proteger y difundir el legado histórico, además de los distintos proyectos que se están poniendo en marcha a fin de hacer del mismo un motor de desarrollo y de bienestar, y un instrumento para fijar población en el ámbito rural.

Campos de voluntarios de patrimonio En la presentación de este programa, el director general de Juventud y Cooperación, Jorge Gutiérrez, ha resaltado la «estrecha» relación con la Dirección General de Cultura para llevar a cabo estos campos de voluntarios que se pusieron en marcha en 2017 para dar a conocer el Año Jubilar Lebaniego.

Tomaron parte en los mismos más de 60 jóvenes entre 18 y 30 años, procedentes de distintos países. El centro de operaciones se ubicó en Tama y los jóvenes realizaron intervenciones en las ermitas de Santa Catalina, Miguel, San Pedro, Santa María de los Ángeles y Cueva Santa, todas ellas del entorno de Santo Toribio.

Gutiérrez ha explicado que los campos de voluntariado para jóvenes, tienen como fin fortalecer el aprendizaje intercultural, el desarrollo personal y el refuerzo de los valores solidarios. Son una forma de voluntariado que consiste en la realización de trabajos de contenido social que revierten en beneficio para la comunidad en la que se desarrollan.

«Estos proyectos ofrecen la posibilidad de conocer nuevos lugares y formas de cultura, y de compartir experiencias y colaborar con otros jóvenes de países y realidades diferentes», ha concluido.