El índice de españoles asegurados es alto. Concretamente, en España se resuelven a diario 140.000 imprevistos mediante pólizas de seguros.

Se calcula que 94% de los ciudadanos tiene un tipo de póliza que protege su vida o sus propiedades. El de coches es el seguro que más se contrata, con una penetración del 80% en las familias, seguidos de los seguros de hogar, con un 75%, y los seguros de decesos, con el 49%, según datos del Libro Blanco que la Asociación Empresarial del Seguro realiza cada año.

Lo cierto es que, según datos de 2015, en España se producen cada año más de 10 millones de incidencias de automóviles, generando a las aseguradoras unos costes de 3.507 millones de euros en reparaciones y 1.877 millones de euros en indemnizaciones por daños corporales. Lejos de lo que pueda parecer, Madrid es la comunidad con menor penetración de seguros automovilísticos (78%) y Extremadura la comunidad con mayor penetración (86%).

El otro bien que más seguros genera es la vivienda. No es de extrañar si tenemos en cuenta que, además de ser la propiedad que mayor valor tiene para las familias, generó, en 2015, 1.315 millones de euros de gasto a las aseguradoras en reparaciones y gestión e incidencias. Destaca en este sector el País Vasco como comunidad autónoma que más seguros de hogar genera, estando presente en el 88% de los hogares, y Canarias la comunidad con menor penetración -apenas el 62%-.

Extremadura, por su parte, es la comunidad que más contrata el seguro de decesos y Navarra la que menos (72% y 30%, respectivamente). Este es un seguro tradicional en España. Siendo comunes el siglo pasado, buena parte de los que se mantienen vigentes son herencias de padres y abuelos, cuando apenas la persona nacía. Hoy, es común que los hogares donde se contrata un seguro de deceso posean un miembro mayor de 65 años, especialmente en las zonas rurales.

Los seguros de salud los poseen solo 20% de los hogares, siendo Madrid la comunidad que más seguros de este tipo contrata, (34% de hogares) y Cantabria la que menos (9%).