Unas 1.500 personas recrearán desde hoy viernes 24 de agosto, y hasta el 2 de septiembre, en Los Corrales de Buelna la conquista de Cantabria a manos del Imperio Romano en la XVIII edición de las ‘Guerras Cántabras’, que cumple además diez años como Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Durante estos días, se celebrarán cerca de medio centenar de actos entre el Circo Máximo y el campamento festero, instalado de nuevo en el parque Mazarrasa, ambos junto al Ayuntamiento de Los Corrales de Buelna.

La programación arrancará, a partir de las 21.00 horas, en el Circo Máximo para el Encendido del Fuego Sagrado con la presencia de las once legiones romanas y las trece tribus cántabras que participan en el evento.

Además, ese día se desarrollará la presentación de personajes y augurios de la pitonisa Selenia y la sacerdotisa Drusila t se inaugurará también el campamento festero, donde además se abrirán las puertas del Templo de Jano, levantado a escala real.

Ya el sábado 25, a partir de las 20.00 horas, destaca la llegada al Circo Máximo de César Augusto, emperador que verá como el líder cántabro, Corocotta, reclama la recompensa que se ha puesto a su cabeza.

Esta escenificación tendrá continuidad, en el mismo lugar sobre las 23.00 horas, con el enfrentamiento bélico recreado por festeros corraliegos entre una unidad romana y un grupo cántabro defensor de su poblado, un acto que, según los organizadores de la fiesta, será «más espectacular que años anteriores y con más participantes y alicientes».

Y como uno de los momentos más significativos del primer fin de semana, destacan el domingo 26 los actos protagonizados por jóvenes festeros desde las 12.00 horas.

Habrá Senado Romano, Consejo de Tribus e incluso Gran Desfile General Infantil por la Avenida Cantabria de todos los menores componentes de la asociación organizadora por la Avenida Cantabria de Los Corrales de Buelna hasta el Circo Máximo.

Por la tarde, el propio César Augusto arengará a sus tropas para alcanzar la victoria definitiva, palabras que irán acompañadas por la Proclama de la mismísima Diosa Minerva. Antes de su marcha a Tarraco, Augusto, enfermo, cederá el mando de sus legiones a su legado, Cayo Antistio Vetus.

En ese momento tomarán protagonismo los cántabros, con la Entrega del Fuego del Hogar o la Boda Cántabra, en el Cirxo Máximo, habilitado con gradas para más de 3.000 personas.

Y tras la boda, la rebelión de los esclavos cántabros y el regreso a sus tierras para iniciar una nueva guerra, que será la base del segundo fin de semana festivo. El último censo realizado hace unas semanas por la directiva de la Asociación Guerras Cántabras vuelve a marcar la importancia de una fiesta que cuenta con más de 500 niños y cerca de un millar de adultos en sus filas.